Los cuatro puntos cardinales son tres: el Norte y el Sur.

jueves, 22 de octubre de 2015

Todos somos "Uno". Incendies: mientras arden los sueños, la vida humeante los reta


Dariusz Klimzak











Me desperté en el traqueteo.

Bye Bye Horses. Insaciable e incendiario tarareo. Ducha gélida. Las seis de la madrugá. Y el tren llega a Viena.

Me dormí en el laurel de tus pliegues, en las pestañas atravesadas dónde los párpados no conceden milagros.

Bang.

Ni suite prepucial.. Cuna de porcelana. Sigiloso crujir de madera. Pasos en pie de paz.

Ni alcoba empolvada. La caja de cerillas entre las manecillas del primer café del alba. Mechón almizcle.

Bannnng. Baaaaaaang.

Ni prenda ciega. Ni desnudez ámbar. Témporas y pezones, umbilical nexo entre el ogasmo orgíastico, orgasmo de paz y orgasmo de humanidad hasta las trancas. Ancas de nalga y nuca de almohada. Despilfarro de caricias "irreversibles" mientras la alacena de la miel entreabre las dos sienes de tus posaderas. Piedra fundamental. Angular.

Blanca, roja y gris. Pudiente amalgama de fluídos y mador.

Ni pelambrera pélvica. El lazo del nudo desató el pijama rojizo, los rizos envalentonados en la parsimonia de la luz ámbar del telar. Jam session y "Nocturne" de ultratumba calza las medias sin bragas, la vulva de escape.

Once e Incendies.

Santolalla y la mecha, el mechón. Pooor favooor, que locura de felicidad, que trance más sacro.


Vladim Ghirda





Quería sopa y me diste la cuchara de madera. Dos tazas. Y un tazo.

¡Qué arda Troya! y resucite....  la piedrecita de Belverede...

Hoy sabías que ponerte y te pusiste, como siempre, feliz. Sin pedir, de corazón, de dónde nacen las buenas intenciones y los buenos sentimientos.

Hoy no sabía dónde nacer y me acunaste otorgándome la leche sacra del calostro.

¡ Hoy no sabré contar hasta las nueve. Pero si hay diez, pardiez !

Se crujió el vinilo rayado de Donny Hathaway.... "A song....for you".

Y mientras mi sangre recorre los guijarros de Schönbrunn... el recuerdo, el atroz recuerdo, el acongojante recuerdo de ayer.... hará que Pulgarcito rompa espejos como migas, y alce el vuelo como consuelo y consolador de fastos para jolgorio de nuestras sonrisas.

La pléyade de sopas de ganso. Plumón.

Coffe & cigarettes....y ahí, hay, ahí, hay, habrá ahí.... un buffalo de trufas rojas. Nísssssssssssscalos.

Borracho de dicha.

Exausto de proverbios, me como al pluscuamperfecto, para que la imperfección pretérita escuda a Sodoma de las garzas de tus zurrapas....y amortajado, olvidado, primitivo y neolítico las molduras de las cortinas juegan al escondite con los rieles de todos los labios...

Bang. Bang.

Ya ves, el menú diario era de gases nobles, de Marqueses de "Sade" (By your...side).

Contrarréplica.

Te adelantaste a mi traspiés y me cubriste de gloria...de aquella mirada que por venir me viste de fe y esperanza cada seis menos cuarto.


Y ahora hilvanando este desaguisado yo me pregunto:

¿Los lazos visten a los nudos de la cepa de los labios?
¿Los lazos desvisten el frenesí a tanto deseo envuelto en tez de celofán?
O por fin....
¿Los lazos son el devaneo de un techo estrellado dónde un nudo es aquella losa que el persianero engrasa para deleite del chirriar....?
¿No me dirás que el vino estaba de rechupete?
Se fue. Evaporose. Canalla.
Y aquí yacemos.... con el traje de la sonrisa invisible.
Así sea. Sea así.
Parece mentira pero todo crece, tan tierna como pausadamente. Viena está a un paso. Y el revival de los sentidos emocionando al tapete de los sentimientos.

Las manos sobre la mesa.


Por Diox........

Bang. Bang. Baaaaaaaaaang.

Llega Noviembre y lloverá, sabe Diox que así será.

Bye, bye a aquellos caballos que del ayer ya me redimieron.

Ladran y perrean, luego...

...con tan sólo olerte, presagiarte, rozarte....














...



La jaula se ha vuelto pájaro


Fotografías tomadas por Ícaro







7 de agosto [de 1960]

Cuando era más chica, despertaba llorando y era feliz por la noche. Ahora es lo contrario. A las seis de la tarde —hora fatal para las solitarias— muero y remuero. Me transformo en una bestia encerrada, impotente en su enorme fuerza inútil. ¿Es esto la adultez?, pregunto. ¿Ser una persona grande es odiar la niebla y la oscuridad? La vida es demasiado larga, creo, siento. No es larga cuando hay muchas cosas que hacer. Pero cuando no se hace nada o se espera todo, que es lo mismo, entonces la vida es larga. Pero yo me veo forzada a pensar en la vida. Desde hace muchos años, desde que me di cuenta que sufría demasiado tuve que pensar en mi vida. Y entonces pensé en mi vida:

-Tienes que salir de esta situación.


-Debes salir. Tienes que usar de tu ternura. No puedes dejarla sepultada en tu espera.

-No sé cómo.

-Tú crees que estás sufriendo para algo, para alguien. Aún no sabes que no hay a quién demostrar que se sufre.

-Pero yo debo sufrir. Es como si debiera vengarme.

-Tienes que salir. Ve a un museo, ve a pasear, usa tus ojos, no los guardes, ya es hora de que los uses.

-Quiero que me cosan los párpados, así sabré que no veo no porque no quiero sino porque no puedo.
-Tengo miedo de salir.

-Todos tienen miedo.







-Pero yo más, porque nunca he salido y los otros ya han salido y tengo que hacer un esfuerzo muy duro cuando estoy con alguien para fingir que yo también he salido. Y no es verdad. Jamás he visto nada ni ido a ninguna parte.

-Tienes que salir y ver a la gente.

-Tengo miedo de la gente. Siento que engaño a la gente. Que la engaña mi cara, mi voz, mi cuerpo. Es un esfuerzo muy duro hablar: como si yo también tuviera una vida propia, como si también a mí me pasaran cosas, es un esfuerzo muy duro ocultar mi sorpresa por estar afuera, hablando.

-Tienes que salir.

-Sí. Voy a salir. Quiero vivir como todos.

-No. No es verdad.

-Sí. No es verdad. No quiero vivir como todos. No puedo creer que yo también entraré en la vida de ellos y yo también haré lo que hacen ellos.

-Te crees distinta.

-Es verdad. No puedo creer que mi vida será como la de ellos. No sé nada, lo ignoro todo, pero no puedo creer que lo que hacen ellos es la vida. Mi vida no será como la de ellos.

-Si no sales tu vida no será nunca nada. Será como ahora. Una espera vacía.

-No sé adónde ir. Todo es provisorio. La gente es provisoria. Son seres que están en tanto no aparezcan los otros, los verdaderos.

-Quieres decir los que no existen, los que habitan tu delirio.

-No puedo ser amiga de la gente, la gente no es mágica, no tiene halo, es como la necesidad de comer y de orinar y de bañarse. Yo quiero que la gente sea del color de mis sueños. Quiero que la gente sea mágica.

-Tienes que salir y ver a la gente.

-Pero tienen mal gusto, como un remedio para la tos. La vida de ellos tiene mal gusto, hay que vivirla con los dientes apretados, pensando en otra cosa, entreteniéndose con otras cosas, porque de lo contrario es insoportable.

-Tienes que vivir como ellos.

-Lo haré. Pero su vida gotea como una canilla rota, da ganas de llorar, como cuando se contempla un reloj viejo y enorme en una sala desierta. Los minutos se suceden como el llanto de un gato. Si es preciso vivir como ellos viviré, pero siento que renuncio a todo.

-Lo que llamas todo es tu espera vacía, tu nada. Ellos tienen poco, pero tienen algo. Tú también debes entrar en la vida de ellos y tratar de conseguir también tú un poco de algo, algo de algo.

-Lo haré. Pero sólo con la voluntad. Nunca con mis deseos.



Entrada del diario de Alejandra Pizarnik, tomada del blog Amor Líquido y que descubrí en el maravilloso alejandrapizarnik.blogspot.com.es 







Déjate llevar

Ícaro






Llegué a este momento tras saltar llanos y deslizarme en obstáculos, unas veces salvaje, otras casi sumisa, quizá algunas jugando a la sensualidad y tantas otras tal cual....
¿ Quién de ellas era yo ? ¿ Era yo o eran los patrones aprendidos de este mundo loco ?
Ahora, en este momento me rasgo las vestiduras y queda un cuerpo... ¿ Ahora qué ? ¿ Ésta soy yo ? Seguro que no... .Alguna cosa saqué de los patrones impuestos, no digo que no. Doy otro paso...  ¡¡¡ Mierda, otro tropezón !!! ¿ Ahora esto de dónde salió ? 

Observo la piedra, me integro en ella y me cuelo por una grieta, descubro que la grieta es mía y me adentro en ella, está mugrienta y llena de polvo por el paso del tiempo... No importa... ¡¡¡ Seguiré !!! Ya estoy  agotada, casi no puedo caminar por ella y me rindo a todo lo que veo, la observo....

Ahí al fondo veo de donde nace todo esto, en este momento lo comprendo y las lágrimas brotan sin cesar, mis lágrimas forman un río, la grieta se limpia, el agua me empuja al otro lado de la piedra, vuelvo a estar fuera de ella. 

Ahora soy un poco más yo. Mi reloj de arena se ha dado la vuelta y vuelve a contar un nuevo tiempo, cojo el reloj y su arena cae entre mis dedos... ¿ No hay tiempo ? No, ya no....  ¿ Dónde estoy entonces ?

Una voz me dice... En ti.



Isabel E. Caballero 



 





Ha sido fantástico, hemos descubierto el quid de la v y la b. ¡¡¡ Genial !!!



Aguacates a las Love Seeds

Ícaro



Nos conocíamos bien
pero nos perdonábamos.

Tú decías amar mi pelo largo

y esta costumbre de leerte versos

que por entonces creía memorables.

Luego fui demasiado complicada.

Teorizaba mucho

y no aprendía a cocinar.

En una palabra:

te faltaba el cariño necesario.

Todavía pregunto de qué cariño hablabas.

Qué revisión de causa te hizo creer

que el amor tiene fórmulas

y leyes postuladas por refranes.

Todavía pregunto de qué cariño hablabas

y me duele cambiarte por palabras

en esta noche

en que me siento

a teorizar conmigo

mientras afuera llueve

y tú

sentado ante la mesa de otra casa

esperas  el café

que una mujer

de pelo corto

te prepara.



Marilyn Bobes León

                                                  



Ícaro




                                                                I looked out this morning and the sun was gone
                                                                        Turned on some music to start my day
                                                                        I lost myself in a familiar song
                                                                        I closed my eyes and I slipped away

Fanny & Alexander (1982)

                           

                           "Soy un niño. Toda mi vida creativa proviene de mi niñez"















Infancia clandestina

Al final de su obra y de su vida, Bergman parece hacer las paces. Paz con su infancia de niño desdeñado por su madre y sometido a la severidad luterana de su padre obispo. Paz con la casa Bergman de la infancia en donde el chico Ingmar, ayudado por su hermana Margaretta afronta con la linterna mágica y las cintas de celuloide coloreadas a mano, el desamor y el castigo paternos como pedagogía de la vida que vendrá: depresiones, ira, enfermedad, violencia familiar, melomanía. Teatro y cine. Amor, amor tortuoso o desesperado, pero amor al fin, por las sucesivas mujeres, por el teatro, la ópera, el cine. Dos puestas teatrales al año durante el invierno sueco que obliga a la recoleta vida intramuros; una película anual, en el verano que en Suecia dura un mes. Neurosis y disciplina luterana empujando una vida dedicada al arte como trabajo. Duro trabajo el de conocer las almas, el de adentrarse en ellas y torturarlas con una dosis de sadismo que también estuvo en la casa de la infancia (Ingmar el joven, que viviendo en la Alemania de los años 30, confiesa, coqueteó con el nazismo, cuyo padre pietista se entusiasmó con el Tercer Reich, y cuyo hermano fundó el partido nazi en su versión sueca). Torturar para conocer. Primer plano implacable sobre una cara de mujer (Liv Ullman, emblemática), voz en off masculina, voz grave, susurrante que describe las miserias guardadas tras la belleza de ese rostro, cámara que cierra el primer plano hasta disolverse en los poros, allí en donde toda belleza se descompone en microscópica fealdad; en ese punto infinitesimal todo lo feo es malo, fealdad descripta con implacable maldad por el fuera de campo de la voz masculina, un cuchillo que llega hasta el fondo del alma de la mujer ahora desnudada hasta más allá de su intimidad. Ese era Ingmar, el vejador moral de seres humanos, el que podía develar con su crueldad de artista vejado por su propia infancia, los lugares más lejanos del alma (que es mujer, decía Bergman).

Ese había sido Ingmar, el que ahora ingresaba a la vejez con el cuerpo y la propia alma cansados como para asegurar que Fanny y Alexander sería su última película (no era cierto, por supuesto, los guiones que entregó a sus discípulos para que los filmaran, Bille August: Con las mejores intenciones; Liv Ullman: Infidelidad; su hijo Daniel, Los niños del domingo, eran obras acabadas a las que sólo les faltaba –nada menos, es cierto- el toque final de la puesta en escena, que en todos los casos fue dogmáticamente bergmaniana.



viernes, 9 de octubre de 2015

Gloriosa: Pereza de cuerpos

Ícaro, Madrid




Y ahí, en medio de la mentira y de la verdad, estaba yo, ingenuo, crédulo e incauto; pensando que la palabra es el espejo del pensamiento; que el gesto, un signo de puntuación. Sí, ahí estaba. Las formas de la vida corrían más que mi razón y necesitaba horas para darme cuenta de lo que se escondía tras ellas. Fue entonces cuando descubrí esa otra lengua sin palabras, signos de puntuación ni cortinas, esa lengua como la muerte bajo la que nada se puede ocultar ni los cuerpos, las osamentas ni el alma: el sexo.


Milano, Julio '15






De espaldas.

Como naces a la fertilidad.


Nua.


Siempre de espaldas.


Mientras deshago de cojines las manos, el papel entelado de la alcoba hexagonal da paso a la rendición. Monsieur bidet acude a la rutina, a la vieja costumbre de lloverte bocarriba.


Es la más sabrosa de las liturgias.


El sinfonier se unce en cera, desempolva aquellas pequeñas cajitas de plástico que miman los mejores secretos guardados. Depende qué noche suena áquel, depende cuál el "repeat all". Algunas se entremezclan y siempre nos vencen al sueño. Al profundo.


La lámpara de sal ubica a las formas dulces, a las gónadas en pie de guerra. A la ámbar piedra de tu voluptuosidad, un sinfín de curvas apretadas, de arrozales. Un faro erizado sobre el crepúsculo de la marea pegajosa. El barro. Un desenredo. Un infierno paradisíaco donde la extenuación colma al dos, en sólo uno.


Esa espera. A veces larga, otras efímera, me permite adivinar por los sonidos tras el pestillo que las lentejas sabrán caldosas, a fuego lento... o serán más líquidas, mas livianas.


Disfrutamos haciéndolas.


Nuestra liturgia. Una vez tú, otra yo. Otras los dos.


Comino.


Y el juego del cortejo es el adobe infame que persuade al instinto.


Comino y de espaldas.


El pestillo derrota.


Las velas lloran luz.


"Nocturne" explota.


La alfombra tijeretea la sombra de mis talones.


Y a veces sin tan siquiera chupar de la sal de la lámpara que silba...

...tus uñas toquetean mi punto flaco.


La debilidad de la virginidad.


Y aunque esa cantinela ronronee, la evidencia se enclaustra.


Los relojes se derriten.


De espaldas.


Siempre de espaldas.


Con el pulgar bebiendo.


Y la cabellera peinada de sienes y yemas.


Busco el precipicio.


Y centras la orquesta.


Abres las puertas, los labiox, las sombras y la pulpa de melocotón.


El tercer derrama. El tercer, aflora.


Las lentejas tiernas, tan tiernas como los besos de ajo y los labios de trancebolla.


De espaldas.


Y el festín.

 
El de los monos.


El primario.


El puro.


Siempre de espaldas.


Espadas en todo lo alto.


Y siempre, siempre, siempre.


Lo mejor está por llegar.


Porque de espaldas al infinito, al más allá, a la pureza....


...entre la sábana y tu espalda.


El corazón nos aguarda para fundir lo que las palabras por inventar no puden disimular, ni evitar.


Los cojines, desterrados.


Las sábanas, jirones.


La lámpara, desencantada.


El cuadro, invisible.


La vela, apagada.


La música, silenciada.


Las lentejas, maravillosas.


Sólo de espaldas el amor, la pasión, el instinto y la pureza adivinan que se cuece de frente.


Y te juro que jamás me comí, adoré, amé y saboreé unas lentejas como las que de espaldas tus manos maceran, crean y enraizan.


¿Será el comino?


¿O el más maravilloso de los caos?


De espaldas.


La cuchara, a nuestros pies. 




Londres, invierno '13.







                                                                                                                                                                                    








A mi me encantaría mirarte...

pero... no te encuentro 

es el gran pecado de esta casa... demasiados pasillos. Tantas corrientes.

¿ En qué habitación dejaste tus fotos?

Las nuestras, empolvadas entre alcanfor y luces difuminadas. Borrosas.

El otro gran pecado es la comida. 

Cocinar me relaja y evade. Y la creatividad de las reducciones me enseñó a caminar
con los dedos al hambre. 

Da miedo pensar lo poco que conocemos a los que conocemos. 


El silencio es la virtud de los locos.
 
Atarlo... amordazarlo... encerrarlo por que ardo dentro de mí. No estoy cuerdo, estoy loco...no creáis lo que os cuento... no es mentira... tampoco, verdad... pura subjetividad.

Gloriosa pereza de cuerpos... aquí la tengo al fin... parece mentira, es tan bella. 


Versailles, Pariprimavera '14 (Retoque primavera '15).






                                             




Ícaro, Milano






Ícaro, Aiguamúrcia




Miss Sarajevo


Inela Nogic






                                          








La guerra en la antigua Yugoslavia se desarrolló de junio de 1991 a septiembre de 1995 y sirvió para asolar el corazón de Europa. Murieron unas ciento ochenta mil personas y aproximadamente dos tercios de la población fueron desplazados de sus hogares. Numerosos casos de abusos contra los civiles pudieron ser registrados. Se cometieron innumerables atropellos a los derechos humanos, incluidos asesinatos, torturas y violaciones. Se destruyeron edificios históricos de un valor incalculable. Al igual que en la II Guerra Mundial, por parte de los Nazis, se practicó la más cruda de las guerras: la limpieza étnica. Genocidios y atroces crimenes contra la libertad y la dignidad de las personas.

De entre aquellas historias desgarradoras destaca una que en realidad no fue tal y cómo nos la contaron. 

Miss Sarajevo:

En noviembre de 1995, terminando ya la guerra, la mítica banda irlandesa U2 cautivó al mundo con un tema que hacía referencia a dicha guerra. La canción Miss Sarajevo era una balada en la que una estrofa era interpretada en italiano por el genial Luciano Pavarotti y que encerraba una dramática historia: 

En el videoclip de la canción podía verse a un grupo de chicas jóvenes participando en un concurso de belleza organizado en mitad de la contienda, con una llamativa pancarta en inglés: “Don’t let them kill us” (No dejéis que nos maten), y después una guapa jovencita rubia se acercaba emocionada a recibir su corona como reina de la belleza. Nogić era entonces una joven de diecisiete años que vivía en el barrio sarajevita de Dobrinja apodado "la pequeña Hiroshima" por la cantidad de destrucción al que era sometido. En una entrevista para la cadena CNN, y a la pregunta sobre qué planes de futuro tenía tras su victoria, Nogić respondió "No tengo planes. Podría estar muerta mañana." Posteriormente aquella Miss, sería abatida por un francotirador de un disparo en la cabeza. Esta historia, añadía una importante carga emocional a un tema musical ya de por sí emotivo. Sin embargo esto no sucedería nunca.

La idea de organizar el concurso de belleza ”Miss Sarajevo 1993” partió de un grupo de sarajevitas empeñados en mantener la vida de la ciudad, y de mostrar al mundo que la barbarie a la que eran sometidos a diario no podría con sus deseos de vivir, a pesar de los bombardeos de mercados, escuelas, francotiradores, etc. Toda esta historia no hubiera sido posible sin la presencia del escritor y director norteamericano Bill Carter, un personaje muy involucrado en el conflicto bosnio y que planificó la grabación del certamen en un vídeo que mostrase al mundo las condiciones que estaban soportando los habitantes de la ciudad sometida al asedio más largo de la historia moderna.

Lo que ocurrió en realidad es que Inela Nogić, la ganadora del certamen, no fue asesinada, es más hoy en día sigue viva. Ilena Nogić se trasladó a Holanda, junto con un periodista neerlandés a quien conoció en Bosnia y con quien estuvo seis años casada. Se desconoce si esta información fue intencionada o no, pero como ocurre con los rumores, esto importa poco. Leyendas urbanas.

Cuando en 1997,  U2 actuó en Sarajevo, se reencontraron Bono, Bill Carter y la protagonista del video, de la historia y del coraje de todos los habitantes de Sarajevo: Inela Nogić, Miss Sarajevo '93.









Traducción de la letra de la canción Miss Sarajevo:



Hay un tiempo para mantener las distancias,
un tiempo para volver los ojos. 


Hay un tiempo para mantener la cabeza gacha
para pasar bien el día. 


Hay un tiempo para el maquillaje y el pintalabios
Un tiempo para cortarse el pelo. 


Hay un tiempo para ir de compras al centro
para encontrar el vestido apropiado que llevar. 


Ahí viene ella, las cabezas se giran.
Ahí viene ella, para recoger su corona.
Hay un tiempo para las portadas. 


Un tiempo para besar y hablar.
Hay un tiempo para diferentes colores,
diferentes nombres que encuentras
difíciles de pronunciar. 


Hay un tiempo para la primera comunión,
un tiempo para East 17. 


Hay un tiempo para volverse a la Meca.
Hay un tiempo para ser una reina de la belleza.
Ahí viene ella, la belleza hace el ridículo.
Ahí viene ella, surreal con su corona. 


[Pavarotti:]
Dices que el río
encuentra el camino hacia el mar.
Y como el río
tu vendrás a mí
mas allá de las fronteras
y las tierras sedientas.
Dices que como el río,
como el río,
el amor vendrá,
el amor.
Y ya no puedo rezar más.
Y ya no puedo esperar más el amor
Y ya no puedo esperar más al amor 


[Bono:]
Hay un tiempo para atar cintas,
un tiempo para árboles de Navidad.
Hay un tiempo para poner la mesa. 


Y la noche empieza a helarse.





Fulvio Bonavia: A matter of taste


Campaña: Bye Helmets





http://www.fulviobonavia.com/















Fulvio Bonavia es un fotógrafo italiano que se inició en el mundo del diseño gráfico y de la ilustración antes de dedicarse de lleno a la fotografía, campo en el que ha sido galardonado con varios premios tanto a nivel nacional en su país de nacimiento, como a nivel mundial. El publicista, editor gráfico y fotógrafo italiano es mundialmente conocido por su singular imaginación. Una de las peculiaridades que hace de su obra un producto absolutamente singular es que él mismo lleva a cabo toda la producción, de principio a fin. Es decir, él mismo compra los productos en el mercado y hace sus bolsos de queso parmesano o de brócoli.

Muchos de los trabajos fotográficos de Fulvio Bonavia  han ido dirigidos al mundo de la publicidad en donde cuenta, entre otros, con clientes como Montblanc, Pirelli, Sony y Adidas. Ha realizado también diversos trabajos en el mundo de la moda, campo en el que ha trabajado con diseñadores de la talla de Alexander McQueen o Prada.


Entre sus muchas publicaciones, destacamos la que ha titulado como Una Cuestión de Gusto, en la que Fulvio Bonavia une dos mundos a veces tan opuestos, como son la comida y la moda. En este trabajo ha creado accesorios y complementos de moda a partir de alimentos, que parecen tan reales que seguramente muchos de nosotros nos los llevariamos puestos. Captura imágenes mezclando su pasión por la moda con su amor por la comida y creando una serie de complementos realizados con frutas,verduras y alimentos diarios.

Sin embargo, he de deciros que Fulvio no sólo se entretiene haciendo este tipo de prendas imposibles, que seguro le divierten un montón. También fotografía unos paisajes absolutamente deliciosos, suaves, inquietantes… que me recuerdan a las desconocidas fotos de Tarkovsky.




Vanitas






Moondog








Louis Hardin, más conocido como Moondog, fue una de las figuras clave del Nueva York bohemio de los años 50, equiparable musicalmente a algunos de los compositores más delirantes del siglo XX como Sun Ra o Harry Partch. Amigo y admirador del genial Charlie Parker, la música de Moondog es difícil de definir pues se mueve entre muy distintas corrientes, desde el jazz a la música orquestal, pasando por los madrigales o el minimalismo rítmico de su percusión, su primer amor musical. 

Los discos de Moondog van de las piezas sinfónicas a la música inspirada por los sonidos de los indios americanos. Pero sobre todo Moondog era un hombre de contrastes: Janis Joplin hizo una versión de uno de sus madrigales,All Is Loneliness, también grabó un disco de nanas con Julie Andrews mientras era admirado por Igor Stravinsky y Leonard Bernstein, y los compositores Philip Glass y Steve Reich le consideraban el fundador del minimalismo.







Aunque lo que suele llamar la atención de Moondog, por encima de su peculiar música, es su extravagante aspecto. Moondog quedó ciego a los 16 años por la explosión de un cartucho de dinamita, y desde entonces centró todos sus intereses en la música. Debemos recordar que la tradición de ciegos en la música se remonta a los primeros bluesmen como Blind Willie Johnson o Blind Boy Fuller, gente que no tenía muchas opciones para ganarse la vida, y se continúa en gente como Ray Charles o Stevie Wonder. Moondog estudió en varias escuelas para ciegos, y acabó abrazando el estilo bohemio de Nueva York, convirtiéndose en un músico callejero. Debido a sus largas barbas la gente le relacionaba con Jesucristo, y Hardin, queriendo alejarse de este tópico, adoptó las vestimentas que lo harían famoso. Conocido como el vikingo de la sexta avenida, Moondog tocaba en la calle, vestido con traje vikingo, espada, casco y escudo incluidos, interpretando su música marciana en instrumentos de percusión inventados por él mismo. 

Hay otra cosa que debemos a Moondog, y es el nombre del rock'n'roll. En 1956 el locutor más conocido de la radio norteamericana, Alan Freed, tituló su programa de música Moondog. El programa era tan popular que impulsaba la nueva música de la generación de adolescentes de los 50. Nuestro Moondog, Louis Hardin, demandó a Freed por usar su nombre sin su permiso, y Freed tuvo que improvisar un nuevo nombre. El nombre fue rock'n'roll show, con lo que bautizó al género. Moondog murió en 1999 cuando llevaba años retirado en Alemania, como le exigía su fervor por la mitología nórdica, y componiendo sinfonías enormes.