Los cuatro puntos cardinales son tres: el Norte y el Sur.

domingo, 31 de mayo de 2015

Miss Take (Mistake)



Raymond Elstad




*

Queridodiado silencio:

Creo que es el veintidosavo folio que engurruñado voy a lanzarlo con el codo.

Las florituras, cuando llevas veintiuno de veintiuno, empiezan a apolillar el lado lúcido del cerebelo, que el oscuro ya tiene sus vicios, sus escondites, sus artimañas, sus propias trampas. Con el codo, para que luego no digas que si te dejo en bandeja de plata es fácil, que si de gancho te me atolondras, que si de lanzamiento lejano me ayudo de las cucarachas que forman el vértice secreto del encantamiento. Sin bloqueos, ni estratagemas.... a pecho descubierto. Intentaré no embarullarte en mi aramea lengua de trapo, ni confundirte con giros al infierno.... procuraré susurrarte con voz a flauta dulce aunque el escupitajo me pinte la raya que el cielo repele... al tímpano, al yunque de lo inintiligible pero suficientemente firme para que sepas que me dirijo a tu alma de acero.

Quiero que sientas como me siento, no hay más.

No sé por donde empezar, pero no importa, me apetece garabatearte un cuento.... no es ni el de abolengo, ni de sapos, ni de hadas, ni uno de camuflaje, ni un carnaval de Venecia, ni una fábula de Edipo, ni Peter Pan en el país de las maravillas... es un cuento arrancado de cuajo con el bisturí de la vida negra, con las tenazas que la úlcera somnolienta y compulsiva segrega coágulos de angustia gelatinosa, lágrimas que se repudian a ellas mismas, gritos que ensordecen la densa espesura del bosque inflado como cuando el payaso sonríe mientras le lloran los ojos del alma.... no quiero que me huyas, que rehuyas la respuesta de mi eco más sincero, no quiero que te escondas como un cobarde que salta al vacío evitando el sudor sanguinolento de tus pasos desordenados.... quiero, deseo que te sientes, que me escuches, que si no sientes que debas tocarme, que no te marches... que me acompañes en esas noches perras, lobas de gatas lunas y de gemidos enmarmolados.... quiero, deseo que te sientes, que me escuches, que si no me sientes... me toques en tus sueños más primitivos.... allá donde la lucha, la perfidía, el ocaso de la razón te proporciona el alivio de sentirte deseado por unas manos que apartas, por una boca que rechazas, por un vientre que lames.... pero que al fin y al cabo al miedo, no le des tregua.

Quiero que sepas que me he enamorado de tu saliva alegre, de tus fluidos pegajosamente cadentes... como el suero de la vida eterna. Quiero que sientas que me guardo para ti, hasta que decidas rebanarme la aorta de la lujuria con la sencillez de tus manos atadas a mi pecho..... deseo que me sientas en tu vientre, queridodiado.... como crece, como creces, como crezco, como se engrandece que del puro vicio, del puro egoísmo la humanidad se transforma en una mota de sangre blanca. Leche paterna. Madre bastararda.

Sólo una, es suficiente para mancillar la catedral que se construyó con el tesón de tus manos y las naúseas del hoy, hoy es pasado....mañana quizá no estés. Y arremolinadamente, difuminas el murmullo de una oración rebelde.... te enclasutras, te clavas y me ofreces, a lo que nadie tendiste porque nadie te escucha y nadies son los sonidos ininteligibles... me abriste a la piel de tu interior, a los pliegues de tus lagos oscuros, ocultos, me lloraste y confiscaste al duelo filantrópico por despecho.... me dijiste todo, sin decirme nada.... estremeciéndote, ruborizándote, agachando tu lengua en la mia, mientras mascullabas palabras que no se olvidan.... que como piedras se posan en aquellos rincones que nacen sin que nadie sepa donde moran, donde se descubren.....

Queridodiado silencio, los dos tenemos miedo, pánico..... yo porque me quiero dormirmuriendo a tu vera, y tú despiertasyacabas a la de ella. Y ese sonido martilleante que forja el lazo umbilical, ese sonido que no tiene cuerpo de voz, pero si arrullo de conciencia.... no puede evaporarse aunque levantes muros de quimeras, muros de mentes ajenas, muros de tiernas alcobas.... y ese sonido, esa cancioncilla te despierta y te encela, te emperra, te machaconea y agrede en cuanto los mandamientos sagrados del orden celestial se desmoronan y se baten en duelovuelo, en lucha fraticida... como balas de carne que nos recuerdan que cualquier armadura está hecha de carne, de huesos.... de alma.






El desorden es meridiano, el caos es absoluto. Y no estoy bien. Y no estás bien. De la opípara cena de los silencios compartidos, a la huelga de hambre de silencios distantes.... fascinante algarabia de estados de sitio, de ánimos encubiertos, pero los pensamientos, los malditos deseos no se alejan, no se entierran por muy lejos que tu cuerpo arrastre a tu alma.... estamos en perfecta armonía, sincronizados con el dolor, la pasión, las lágrimas y las telas de araña, yo te quiero escuchar, yo te quiero rozar, abrazar y tu me ofreces un te quierodio.

El relicario de imágenes es un abalorio, ya impregnado, por siempre. Cuando me dijiste en el altar de la desnudez del alma.... que durante tantos años cubriste mi corazón, que durante algún lustro el acero había ocupado tu cor, no te viste los ojos, no te viste los labios, no debiste jamás haberme mirado a la lengua que arrinconaba cualquier palabra inventada, cualquier frase por escribir..... existe un lugar en los sentimientos incapaz de expresar y reflejar lo que un estremecer, un encoger, un rodear, un clavar confieren.... existen momentos en la vida de una persona donde el sentido y la razón se olvidan de los trajes de saliva, de los zapatos planos, del maquillaje y de los cepillos; se olvidan incluso de quienes queremos ser, porque en definitiva somos como somos.

No hay más, sencillamente queridodiado silencio todo queda guardado en un cofre de tez rosada, de escamas y branquias abiertas, de labios entrecortados, resteñados y redimidos del pasado.

No temas, no me importa, no te recordaré, ni siquiera hurgaré donde el pasado no debe existir. En la oscuridad, en la más lúgubre distancia, donde se enrocan los miedos, siempre brota tu gris, mi azul.

Y ambos queridodiado, sabemos que aquella lluvia de invierno, preñada de oscuridad, prisas y remolinos, sembró la espina dulce, la que segrega el dolor, la que esparce olvido y vehemencia.... ahora cuando el frío es intenso, cuando la noche durante veintitres horas....me dispongo a engurruñar el cejo, el veintidosavo, el sueño.... entre el lino de tus caricias y la seda de tus mimos.

Ahora que ya sabemos por donde camina el acantilado, sólo te ruego, sólo te pido que me sigas odiandoqueriendo en silencio.

Habrá una noche, no se cuando, pero llegará.... que necesites escupirme llorando, tembloroso, abatido, rendido, desbocado..... ese día por lejano que parezca....estaré ahí aguardando a que la espera que ahora parece eterna, sea sólo un instante.

Habrá valido la pena, porque de lo más sincero, de lo más honesto, siempre nace vida. ¿Y qué es una vida sin lo que más quieres.....?

Un maldito silencio.

Te odio con toda mi alma.






*Más de un lustro y ahora ni tiene vigor ni valor ni osadía. Ahora es un recuerdo de un charco preñado de hiel crionizada y un ápice que brota en el olvido. Thanks, little by little...





El tomate mariposa o como la belleza siempre vuela de la palma de la mano y de cualquier atisbo...

Ícaro






Moebius.

Andaba casi por dónde Secretario Coloma cruza Escorial.

Y el tomate mariposa se postró sin morera ni raf. Sweet eyes jugaba con los aguacates y la extinción de las nodrizas, arquetipo lechero y acuoso dónde los haya. Y el juice celestial se confundía. No era de noche, encara.

Harry se quedó a medias. El francés català de López es psycho killer y el cuento de abolengo en dos partes. Vol. I., Vol. II.

Hice la instancia de Cómo ser mujer y La verdad sobre el amor.

El juez fidedigno se entauró de librar la sentencia: No hay tomate mariposa ni belleza eterna.

Nos liamos un papel en el banco del 72.

Disertamos sobre los troncos de las acelgas y las raíces de las gírgolas.

El truco es sacarles el agua.

Y la oruga, cuc, cendrer.... erosionaba aquella cremita fría que daba calor... ¿ o era calor qué congelaba ?...

El hummus de los camellos berenjena pululaba y cualquier atisbo del tomate mariposa quedó disipado.

Liberamos las gírgolas con la sal de hierbas y la duda quedó centrada.

De una tacada se fundió la noche.

Ahora sí, era cerrada y eterna. Abierta a las fuentes y a las aigües.

Aún así nos quedaron un buen puñado de razones para conciliar el baile de la Virreina y aquella pequeña plaza de cuyo nombre no logro acordarme.

¿Rovira.... quizás....?

Tiene Gràcia.

El tomate mariposa de perfil. Y cualquier atisbo vuela de la palma de la mano...

¿La belleza?

Xumar.











La mejor manera de leer Cómo ser mujer de Caitlin Moran publicada en Anagrama: divertirse, entender que lo que hace la autora es mostrarnos un particular punto de vista respecto a los problemas a los que ella se enfrenta al ser mujer; pero también la manera en que se carcajea cuando rompe con las tradiciones impuestas por un patriarcado al que patea en el trasero sin antes poner las cosas entre los hombres y las mujeres en su lugar. Particular punto de vista: hay que repetirlo. Frente al mundo donde ella se desenvuelve. Va de sus primeras lecturas feministas: La mujer eunuco de Germaine Greer, hasta el problema del vello púbico, las tetas, la gordura, el amor, la moda, los hijos, el sexo, etc. En breves textos que se pueden leer de manera conjunta o independiente.

Toma los temas en el aire, los aterriza de la mejor manera, controla bien el balón en la cancha, con una prosa que se deja, que a la vez que exige atención entretiene, nos habla lo mismo de Silvia Plath y Dorothy Parker que de la Gaga, del dominio masculino milenario, toma tal vez un poco de aire antes de disparar, hace unas cuantas encuestas con sus seguidores en twitter (@caitlinmoran), y dispara hasta obtener por Cómo ser mujer el prestigio de ser libro del año en los Galaxy National Book Awards tras vender 500 mil ejemplares y preparar en estos momentos una versión cinematográfica, Film4.





Pensé en nosotros. Podría recomendar que su lectura se hiciera obligatoria con tu pareja, desnudos bajo las sábanas, cada uno puede ir leyendo una página, igual y hasta debatir; al llegar a la mitad, dejar el libro en la mesita de noche, junto a las dos copas de vino, y hacer el amor, repetir nuestro mismo pleonasmo. Tienen su encanto libros así. La verdad sobre el amor bien vale leerse en pareja.

“¿Me quieres?”. ¿Qué es el amor a fin de cuentas, Lejana? Un sentimiento que nosotros nos encargamos de relacionar con el afecto, las emociones, la afinidad entre seres y tantas y tantas definiciones más. ¿Te has vuelto a hacer la pregunta? También sabemos que en torno al amor hay ritos que lo vuelven más emocionante, más atrevido, quizás, y hasta más hermoso, y que todo depende de la fé que tenga la pareja, de sus creencias para poner en acción dichos mecanismos. Recalco este punto para poner en evidencia lo que nos hizo falta, hace y hará falta.



Ícaro

El primer huevo duro



'A Helping Hand' John Crosley





Los hay, que son más responsables que sus propios padres.

Los hay, que compaginan estudios y algún trabajillo para alcanzar su primera ilusión.

Los hay, que incluso ejercen de niñeramamádespistadaponiendolímites, mientras la matrona se hace las uñas.

Los hay, que saben perfectamente hasta donde llegan y no estiran los billetes hasta romperlos.

Los hay, que saben escuchar. Casi un milagro cotidiano.

Los hay, que saben para que sirve un destornillador sin cubitos.

Los hay, que del deporte levantan un puente que sobrevuela todo lo que la inmensa mayoría hipnotizadamente digiere y degluta por omisión... o sumisión.

Los hay, y estos son íncreibles, que son quienes ponen paz entre papá y mamá.

Los hay, que hincan los codos para sacarse por orgullo lo que su pálpito no alcanza.

Los hay, que dejen a una anciana sentarse en el bus y a un anciano con la mirada gentil.

Los hay, que ayudan a los desválidos sin pena ni en busca de gloria.

Los hay, que cooperan por amor al arte. Y de ese arte, parten la pana.

Los hay, que no pretenden llevar el mismo cocodrilo, ni la misma huella que todo suelo besa.

Los hay, que se refugian en el diálogo. Y sus armas son construcciones y trincheras paladinas.

Los hay, y no los hay, de acuerdo.

Sin los primeros... los segundos, quizás, no sabrían valorar que el esfuerzo de unos pocos redunda en que todos acaban por cruzarse, encontrarse, enredadarse y saberse esa piedrecita que siempre avisa que el cristal se va a romper.

Todos, los escuchamos alguna vez.

Y todos fuimos ellos.

El primer huevo duro siempre es primero un huevo pasado por agua.





¿ Peter Pan o Pedro Bread ? ¿Síndrome o cuento?



Ícaro





Yo, todavía no conozco áquel lugar donde las monedas son de madera.


Cuentan los que vienen de allí, que en ese recóndito escondrijo las utilizan no para apagar, sino para darse calor.



Se reúnen alrededor de unos leños, en círculo y por las noches cuando el frío aprieta, se entretienen en avivar el fuego, en compartir vivencias, en reírse de sus sombras, mientras el espejo del prójimo les refleja toda la veta de la franca mirada.



Cuentan que en ese lugar el trueque funde becerros de oro y que el tanto tienes se canjea por vales de palmas y palmeos.



Y aquí mientras, burbujas, máscaras, codicia, quieroynopuedo, fines que justifican los medios y los miedos se embadurnan oros de baño para que sus goteras no pueden apagar la soledad de cada pequeño fuego. 



El humedal inmisericorde.


Cuentan que los que llegan acaban por volver antes que sus monedas se empolven en el escaparate de acero de un mundo que gira entorno al astro rey.....



....el sol funde al oro, y a todo ciego que del valor acuñe su existencia.










Ícaro




CAPÍTULO



DONDE AL FIN SE REVELA
QUIÉN FUI, QUIÉN SOY,
MI FINAL PARADERO,
QUIÉN ERES TÚ, QUIÉN FUISTE,
TU PARADERO PRÓXIMO,
EL RUMBO QUE LLEVAMOS,
EL VIENTO QUE SUFRIMOS,
Y DONDE SE DECLARA
EL LUGAR DEL TESORO,
LA FÓRMULA IRISADA
QUE CLARAMENTE
NOS EXPLICA EL MUNDO.


Pero luego el capítulo
no llegó a ser escrito.


Ida Vitale




The elephant man (1980)










Sunrise... surprise


Ícaro




Lady, running down to the riptide
Taken away to the dark side
I wanna be your left hand man
I love you when you're singing that song and
I got a lump in my throat 'cause
You're gonna sing the words wrong




A fuerza de mudarme
he aprendido a no pegar
los muebles a los muros,
a no clavar muy hondo,
a atornillar sólo lo justo.

He aprendido a respetar las huellas
de los viejos inquilinos:
un clavo, una moldura,
una pequeña ménsula,
que dejo en su lugar
aunque me estorben.

Algunas manchas las heredo
sin limpiarlas,
entro en la nueva casa
tratando de entender,
es más,
viendo por dónde habré de irme.

Dejo que la mudanza
se disuelva como una fiebre,
como una costra que se cae,
no quiero hacer ruido.

Porque los viejos inquilinos
nunca mueren.

Cuando nos vamos,
cuando dejamos otra vez
los muros como los tuvimos,
siempre queda algún clavo de ellos
en un rincón
o un estropicio
que no supimos resolver.






                                                                         I want you by my side...
                                                                                     So that I never feel alone again...
                                                                                  Stoned in paradise...

miércoles, 20 de mayo de 2015

Intro Angels


Autor, idea, dibujo y diseño: Hugo. Fotografía: Ícaro




Funnnnkkkk











Autora: Àngela Vinent. Fotografía: Ícaro






Autor: Hugo. Sancho Rodriguez es el pseudónimo que Hugo escogió para el concurso.










"La contrasenya", clandestina maravilla




Àngela, gràcies per la vetllada.

El lloc és una meravella, l'obra i els plats... fetén. Pero el millor de tot és la teva amabilitat i afecte. El detall per macerar la tonyina ha resultat fantàstic ¡ Lloc clandestinament molt recomanable...   paraula... ambient íntim i atmosfera bucòlica.

Gràcies, tornarem aviat. Una abraçada.





http://vinent.net/la-contrasenya/espai-singular/








































Autora gastronómica y de las pinturas: Àngela Vinent
Fotografías: Ícaro



http://vinent.net/la-contrasenya/espai-singular/ 








La testa d'oli encara....

Melibea


Ícaro


Ícaro


Melibea no vive en el fulgor, ni es intocable.

Si se cae, se rompe.

Si se roza, enmudece.

Si se lesa, sangra.

Si se recrudece, el monstruo del frío ardiente derrite sus alas de couché, y frágil, tan frágil que un suspiro la arropa hasta las entrañas de Calixto.
 
Melibea no mora en el zarzal.

La prenda, la dote, la integridad, el camino, el cortafuegos, el charco y las llaves maestras están dentro y de puntillas... saltimbanquea a pesar de los peligros, las fauces y la danza gutural de los sinsentidos.

Todo corazón.

Y mientras se relamen las ganas, el plato arrebaña la esencia sacra mientras los vasos hostigan los cuatro juegos de cucharas labiadas al pairo.
 
Calixto oscurece y Melibea dió con la clave:

Difumina. Difumina. Difumina.

A contraluz.

Antes de arribar el solsticio de verano, alguien se inquiere:

¿Para quién edifiqué torres? ¿Para quién adquirí honras? ¿Para quién planté árboles? ¿Para quién fabriqué navíos?.

Melibea cose nubes...

Calixto siembra el huerto...

El bien y el mal, la prosperidad y la adversidad, la gloria y la pena, todo pierde con el tiempo la fuerza de su acelerado principio...

...






Ícaro

Ícaro

Casi nueve.... Suuuugar










Has creado un pequeño rincón íntimo, hermoso y noble... ahí empiezas a plasmar desde otra perspectiva tu creatividad... tu moldear... tu aprender y aprehender... tienes duende, un don... mímalo, cuídalo, riégalo cada día... arribas y empapas, cuando estás... te ven, te contemplan... creas de la nada, desde el ocho un aporte lleno de sensibilidad y lealtad para con todo aquello que te hizo madurar desde bien chico...

.... ese rincón, como los otros proyectos... son pequeños esbozos, trazas, rasgos que van cuajando tu personalidad, tu fondo... y ahí, desde ese nenúfar que fluye... por aguas... tranquilas, revueltas, poderosas... contempla, irradia y crea.

Que ese duende crea en tú rincón... el que tu corazón curte y crece de un modo arrebatador.

Casi nueve, ¡¡ Oh mi Capitán !!... Sugaaaaaaaaaar ¡!

Enhorabuena por tus pasos, son una gran sombra.

Sabes y sientes que siempre estaré contigo, a tu vera... viendo como cruzas la calle.... solo pero a la vera.

Un abrazo, cariño.









La vendedora de rosas (1998)

                                  


                                          Para qué zapatos si no hay casa.....





 





lunes, 11 de mayo de 2015

Love Seeds

Ícaro











Un día especial de mayo. Un catorce. Dos por delante y tres por detrás. El almanaque del abuelo. Un despertar más....en apariencia como otro día, ya tan especial como otro cualquiera. Esa es la grandeza de la humildad. Una maravilla en pie.

Ojeras de sentidos, agujetas en los recuerdos futuros, atracón de cucharitas y un panal con vistas a les Aigües. Todo colgado. Los cuadros tirados, las cortinas invisibles. Entra la luz hasta... deslumbrar. Las pinturas rendidas. Las sábanas a los pies del cactus, las ojeras sin cascos y los lóbulos enredados. Huele a ciruelas. A muchas ciruelas. A rojinegras cubas donde lo que se aroma recuerda que se pisa firme, sabroso, robusto... creciente. No puedo dejar de oler a ciruelas y a miel, a chorros de miel.

6 am o 7

Ducha fría en el cubil de Street Hot.

Las hormiguillas inquiriendo un tango a lo Bajofondo, o al proyecto de Gotan. Las abejas libando Featherstone de los Paper Kites, o silbando su uuuuu ooooo de Willow tree march . La vieja cafetera con esa maravilla de Pont  silbando, sabor a cuna a estas alturas, brutal... el taburete bien quieto y el tarro de Love Seeds, dos por delante, tres por detrás. Escanciado y untándose. Espolvoreando. Mordisco raudo, intenso. Ella con sus lecciones, él con su aprendizaje. El iCat insonoriza. Los besos tostándose, secándose. Los labios relamidos.

Desnudas las sombras juegan al escondite.







La pequeña lámpara de sal tibetana en la esquina al lado de Mr. SoundClound. El faro sin tierras movedizas. Sobre la roca de madera viva. La luz del deslumbre, poderosa hasta la última esquina, hasta el primer resquicio. La entrepierna melosa. Cualquier ángulo. Todo es poro. A corazón abierto.... bocados montaditos. Ambidiestros.

6.30 o 7.30

El secador no deja que Broncho se sacuda el tutututú. Son seiscientos y pico de segundos o un santiamén. El secador da a luz y los cabellos asaltan la toalla que cubre la nada pasajera. Maldita gracia. Suena la séptima alarma. O la octava. La novena.... Dos por delante, tres atrás. Y sus manos de guirnaldas agasajan una obra perfecta: esa belleza taciturna se distingue de perfil. Los Manpön, afrobeat condal, de bolo por el comedor. De liar, las palabras, las hebras, el tabaco, los lametazos. Ella acabándose. El emprendiendo.

7 o 8

La pituitaria se perfuma con la paz. Bastarda incongruencia.. ¿Eh....? Nahhh. Curtida. Trabajada. Aprehendida. De soñada a real. De perdida a plantada en el semillar. Voraz como la luz que juega con los últimos ósculos de este día especialmente cualquiera. O de la última madrugá embutida en el vergel de su vientre. Un pequeño espejo por mirilla. Un peplo por calcetines, una espalda erizada.... y un chorro maná de la fuente lustral... agua fría, mansa y salvaje, tierna y carnal...

Una nube de mimbre por montera. Un lazo sin cremallera. Un nudo desnudo. El índice tachado, el meñique se lo piensa....

Dos por delante, tres que vendrán.

7.30 o 8.30

Él, bajando de el noveno cielo. Mientras ella amasa la coliflor.. sotovocce musita un hasta luego. Después, tras las migas, las piedrecitas como llave maestra cerrarán el párnaso de esa guarida tan secreta con vistas a la nitidez, a la claridad, a lo diáfano, como espatarrante escaparate de sentidos y sentimientos boquiabiertos a la senda del párnaso.... no está tan arriba, caray.

Ni estaba tan lejos.

El ritual elíptico.

La ausencia febril. El vuelco del bandido latido. El acompasado síncope. El vacío dudoso. El agreste quizás.

El semillar se queda solo por un cuarto de día. O por media luna menguante. El sol cabestro.

Suena The mortal boy king.... Él ya no escucha esa delicia.... pero la tararea durante todo el camino, durante todo el santo día. Ella se enseña las palmas de las manos y pinta los pliegues de sus dedos... Juega con los dos corazones. Simetría.

Comienza otro día especial.

Antes eran  todos otros cualesquiera, quizás sembrar, regar, libar las Love Seeds.... creó una sombra con sabor a ciruela y textura a barquito de papel. A troquelar lo corriente en extraordinario... lo cotidiano en arte.

Little by little.... todo queda más cerca.

Tan dentro.

Que el aire se deja tocar, amar. Cruzar.

Y las simientes dan a luz.

Dos por delante, tres por detrás.

Love Seeds.





















Ícaro



                                          



Ícaro

Ry Cooder









                    


















 

 

“No second chances in the land of a thousand dances, the valley of ten million insanities.”

 

 




From “Ry Cooder & The Moula Banda Rhythm Aces: Let’s Have A Ball”, a film by Les Blank taped at The Catalyst, Santa Cruz, CA on March 25th 1987.


Concert was from a two night run – the last of nine total dates on the NorCal tour. Shot on 16mm film with an audio remote truck in the alley. Movie was released in Europe but not in the US. Great band, at one of the best venues in the ‘States, the last two nights of the mini-tour they were truly on fire. One venue was so small the band filled the stage and the dance floor.















El cerdo

 
Jesús Ochoa
 
 
 
 
Metáfora de la condición humana, es divertida y cruel
 

Ejercer la libertad para decidir la manera en cómo uno quiere vivir, comer, beber, actuar, pensar, amar, entretenerse; hasta la manera en cómo uno va a morir, todo ello sin egoísmo y con el afán del bienestar de los demás; son temas que se exponen en el divertido, conmovedor, elocuente y reflexivo monólogo El Cerdo.

Basada en la novela Estrategia para dos jamones, del escritor francés Raymond Cousse, quien también hizo la adaptación teatral, además de ser él mismo quien la actuó durante dos décadas, El Cerdo es una metáfora de la naturaleza y la condición humanas, vista a través de los ojos de un puerco asertivo y sin complejos, cuya vida tiene un único fin y dirección: el campo, la engorda, la pocilga y el matadero.

Se trata en mucho de las limitaciones que tenemos los seres humanos, pero también del vivir y deshacernos del egoísmo y ver por los demás. Es una obra que desafía la lógica contemporánea, como la voracidad consumista, el deseo vehemente por acumular objetos, mientras que el porcino defiende e insiste en su manera de vivir, de ver el mundo y ejercer su libertad.

La obra, en su conjunto, es un grito de libertad.

Desde su pocilga de dos metros cuadrados, el cerdo comparte su vida y reflexiona; aun cuando es consciente de su ignorancia.

Así, discrepa del porquero por la forma en que lo maltrata, fantasea con tener una relación amistosa y cordial con quien lo engorda para el matadero, es vehemente, lucha y no se deja vencer, se entretiene caminando en diagonal dentro de su chiquero, pues caminar en círculos me deprime, además me parece una cobardía; elocuente, hay que saber cagar, el estiércol es más importante de lo que parece, aunque también he conocido a cerdos que se cagan en cualquier lado.

 
 
La obra es sobre el significado de entregarse y servir a los demás, dice cualquiera que la respira. Es un reto físico y actoral para cualquier intérprete.

Es un cerdo al que no le interesa escapar de su pocilga, detrás de la reja hay otra y otra, hasta llegar a la reja del matadero. Engordar para morir ese es nuestro destino, acepta el puerco, pero que igual presume la cantidad, calidad y potente eyaculación que tiene un cerdo, muy superior a la de un caballo o toro de lidia, y ni que decir comparada con la de un ser humano.

Recuerda a su padre, un cerdo semental; a su madre, una cerda a quien no le gustaba mucho el trabajo del padre semental. Preciso y poético en sus ideas, el cerdo reconoce que sabe poco del amor carnal, pero en cambio, además de ensuciarse con tierra y estiércol, le encanta realizar un acto sublime que combina placer y dolor:  rascarse.



Juan Echanove




Asertivo y sin complejos

El cerdo sabe que tendrá que morir para que otros sigan viviendo, no es autocomplaciente, es asertivo y no tiene complejos, reconoce sus limitaciones e ignorancia, acepta el lado doloroso de su existencia sin dejar de sonreír, al tiempo que igual le resulta intolerable la conducta y la inconsciencia de los demás, sobre todo de los políticos. Es un cerdo que vive con austeridad, pero con mucha pasión, que defiende su libertad de vivir como quiera, su derecho a ser feliz a partir de sus decisiones. Es un cerdo, común y corriente.





El ángel exterminador (1962)










                  "Observen lo satisfecho que sigue vivo el viejo espíritu de la improvisación."












- ¿Qué come usted?
- Papel señorita, no es muy apetitoso, pero sirve para engañar el hambre.
- ¿Y no le da asco?
- El sabor del papel no es desagradable señorita Beatriz. Mis amiguitos y yo lo comíamos cuando éramos pequeños, tal vez porque nos aburríamos en clase. Yo estudié con los Jesuitas, buena gente. Nos aburríamos como hacen la mayoría de los niños. El papel es bueno, dicen que lo hacen con las joyas y la corteza tierna de los árboles, así es que no puede hacer daño.





Un viaje hacia el corazón








El compañero de la Mujer Salvaje



Hombres y mujeres se buscan a sí mismos, pero generalmente se distraen con placeres pasajeros y ciertas adicciones. A menudo olvidamos o ni siquiera llegamos a tener presente nuestros sueños y propósitos, nuestro camino espiritual. Nos distraemos, nos entretenemos con relaciones donde perdemos parte de nuestra consciencia, a veces durante demasiado tiempo. Descuidamos los alimentos del alma, aquello que verdaderamente nos nutre. El proceso de estar consciente de continuo sin sucumbir a las distracciones, adicciones y pseudorelaciones no es fácil. Necesitamos recordarlo una y otra vez para reconducirnos al sendero de la consciencia, comprometernos de verdad con nuestro proceso.

Es muy frecuente que las mujeres elijan hombres creyendo que podrán cambiarles con su amor, lo cual nunca sucede. Más bien se enganchan a una dinámica de rechazo y no aceptación que socava la relación. Otras veces sufren muertes lentas detrás de una esplendorosa fachada. Cuando una mujer se da cuenta de lo atrapada que está puede buscar una salida. Atrapada tanto por una fuerza exterior como por una interior, por ella misma. Lo peor es ser la propia “carcelera”, el asumir el desvalimiento y participar en la propia destrucción. Es un momento crítico en el que puede tomar la decisión de poner fin a esa situación, y para ello necesita conectar con su animus, con su energía masculina, una energía con movimiento y dirección que la ayudará a conseguir lo que se proponga.

Según la psicoanalista jungiana Clarissa Pinkola Estés, las mujeres deben esmerarse en elegir y relacionase con sus amigos o amantes. Muchas veces la mujer transfiere su fuerza y poder en nombre del amor, y esa clase de “amor” destruye la conexión con la fuerza femenina. Es preciso entonces recuperar aspectos que se habían depositado en el otro, como la fortaleza o la seguridad. Las mujeres deseamos un encuentro profundo e íntimo, y a menudo nos desgastamos y vaciamos de nosotras mismas. Nos entregamos al amor sin saber que para entregarse primero se ha de ser dueña de sí misma. La mujer necesita un amigo que también esté conectado con su corazón, que la respete profundamente, que preste apoyo a esa fuerza genuina femenina. Un verdadero amigo del alma.









La Mujer Salvaje desea un compañero que sea como ella, que se le pueda igualar. Según Pinkola Estés, si las mujeres quieren que los hombres las conozcan de verdad tienen que enseñarles un poco de sabiduría profunda. Muchas mujeres se han cansado de tratar de enseñar a hombres que no quieren aprender. Ahora bien, cuando ellos están dispuestos es el momento de revelarles porque su alma lo demanda.

Para ganarse el corazón salvaje de una mujer el compañero tiene que comprender la doble naturaleza de ella, sus dos polaridades, el masculino y el femenino, el animus y el ánima. Cuando una mujer desarrolla únicamente uno de las dos polaridades esta desequilibrada, lo que le impide el acceso a su fuerza interior.  Generalmente la mujer busca su parte masculina en el hombre, con lo cual deposita su fuerza y dirección lejos de ella. Ahora bien, esta doble naturaleza de las mujeres cuando están unidas en la conciencia y funcionan de manera integrada proporcionan un enorme poder.

Las mujeres desean encontrar un compañero que tenga la paciencia y el ingenio para comprender su naturaleza profunda. Una mujer que quiera que su compañero la conozca de verdad tiene que conseguir que él le pregunte: “¿Qué es lo que quieres?”, “¿Qué es lo que quiere tu yo profundo?”. Y si realmente se quieren conocer ella habrá de preguntarle a su vez lo mismo. El Hombre Salvaje, el amigo, compañero y amante más estimable es aquel que desea aprender.








El compañero de la Mujer Salvaje es el que posee tenacidad y paciencia espiritual, el que tiene voluntad para atisbar la naturaleza profunda de la mujer, el que regresa para comprender sin alejarse por aquello que le aparta de su propósito, el que no hacer uso de ese conocimiento para ejercer su poder sobre ella. Un hombre que capta su auténtica naturaleza, se deja sorprender, atemorizar y siente reverencia por lo que percibe y ve. Y permanece ahí, con ella. Porque amar el pacer es muy fácil, para amar verdaderamente se requiere de un “héroe” capaz de manejar su propio miedo.

Además, para crear un amor duradero ambos han de aceptar los ciclos Vida/Muerte/Vida e integrar la transformación en la relación, las sucesivas muertes y renacimientos, la infinidad de finales y comienzos que acontecen a lo largo de la relación. Hay que saber cuándo las cosas tienen que nacer y cuando hay que dejarlas morir. Dejar morir las falsas ilusiones, las expectativas, las fantasías de un amor agradable y romántico. Atravesar las diferentes fases eligiendo amar y permanecer al lado de alguien. Quedarse, cuando lo que se quiere es echar a correr. El Hombre y la Mujer Salvajes pueden conocer y compartir sus naturalezas instintivas con la confianza de que cualquier cosa que ocurra entre ellos será transformativa.

Es preciso comprender al otro y fortalecer la propia capacidad de amar. Amar a pesar de los miedos y las dudas, a pesar de las heridas y anteriores desengaños. Amar las heridas, carencias y partes “feas” del otro también, porque sin una tarea que suponga un reto no puede haber transformación. Es necesario un corazón dispuesto a morir y nacer, y a volver a morir y nacer una y otra vez. Un hombre que prefiera arriesgarse a explorar un territorio desconocido a permanecer en el seco y cómodo espacio conocido, a sabiendas de que aquello que teme es precisamente lo que le ayuda a sanar. Hay un guerrero espiritual en aquellos hombres que en su interior saben que quieren vivir, exponerse, entregarse, arriesgarse a abrir el corazón y amar. Un guerrero sabio que no tiene miedo a la muerte.

Un Hombre Salvaje es aquel que se atreve a curar sus heridas y disolver sus proyecciones, que se atreve a llorar su dolor y toma conciencia de cómo su existencia defensiva le ha protegido del amor. Un hombre que permita que se le rompa la coraza de su corazón y deje que brote un amor tan inmenso como el océano, que es lo que tiene para ofrecer a la mujer, para amarla plenamente, sin reservas. Cuando un hombre entrega su corazón se convierte en una fuerza asombrosa, se vuelve fértil; cuando integra su parte femenina intuitiva se vuelve inspirador. Al enfrentarse a la propia herida con compasión, al entregar su corazón el hombre lo gana todo, se completa. Ya no le teme a la fuerza salvaje de la mujer ni a los ciclos Vida/Muerte/Vida. Cuando integra su espíritu salvaje restituye su lugar de dignidad.

Algunas personas tienen el privilegio, después o mientras realizan un profundo trabajo interior, de crear un amor encarnado, hecho de pasión, confianza, afecto y compromiso. Una relación que se experimenta como una oportunidad de expandir el corazón y aprender a amar más profundamente. El otro es un buen amigo, alguien en quien confiar y ante quien desnudarse emocionalmente para mostrar las heridas y carencias sin temor. Una relación en la que comunicarse íntimamente, sin máscaras ni juegos defensivos. Al dejarse ver, al amarse de esta manera, al vivir una sexualidad sagrada se sanan mutuamente. En el compromiso de crecer juntos se transforman uno al otro y transforman su realidad. Sabiéndose seres completos en proceso de crecimiento se embarcan en un viaje de autoconocimiento en el que descubren en el compañero, en la compañera un “tesoro espiritual”. En la intimidad renuevan su amor mirándose a los ojos, aullando al unísono, dejándose conmover por el alma salvaje del otro. La relación es una vía espiritual para despertar a la totalidad de su Ser. Un vínculo así es una verdadera fuerza de la naturaleza.

A las mujeres que se desesperan al ver que pasa el tiempo y su compañero no aparece les digo: no desistas, sigue nutriendo tu día a día, ten fe, pídeselo al Universo y confía en que la vida lo traerá. Mientras tanto, conecta con tu instinto, vive, disfruta, crea, amate a tí misma, prepárate para abrirte al amor. Todo llega si de verdad creemos que nos lo merecemos. Ellos se están preparando, también.  

Como está escrito en Mujeres que corren con lobos: “Dicen que todo lo que nosotros estamos buscando nos busca a nosotros y que, si nos quedamos quietos, nos encontrará. Es algo que lleva mucho tiempo esperándonos. En cuanto llegue, no te muevas. Descansa. Ya verás lo que ocurre a continuación”.


Ascensión Belart
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