Los cuatro puntos cardinales son tres: el Norte y el Sur.

sábado, 28 de febrero de 2015

Cuando todo, y digo todo, se arreglaba con un abrazo



Borrador creado a finales de Octubre '14, ha llovido lo que tenía que llover. Y la primera cosecha es absolutamente preciosa, por lo laboriosa y fructífera. La semilla y el fruto, son sangre de su leche y leche de su sangre. Llega mi padre, Marzo, y con él, comienza el deshielo, a brotar azul destajo. Aunque fue un invierno tórrido, arpitano, nutriente y maravilloso. Un invierno singular: El sastre no tenía hambre y de sed un peplo de tiro largo lamió. Momentos insospechados y conocimiento allá dónde los sueños son cotidianidad, vida, pasión noble, humildad, ternura, coraje y lealtad. Gracias a quienes me dieron de beber, a quienes sacié su sed.
 
Willy Ronis



                                             

                                                       ".........Can you see me caving  in?....."





La piedad




1


Soy un hombre herido.
Y yo quisiera irme
y llegar finalmente,
piedad, a donde se escucha
al hombre que está sólo consigo.

No tengo más que soberbia y bondad.

Y me siento exiliado en medio de los hombres.

Mas por ellos estoy en pena.

¿No sería digno de volver a mí?

He poblado de nombres el silencio.

¿He hecho pedazos corazón y mente
para caer en servidumbre de palabras?
Reino sobre fantasmas.

Hojas secas,
alma llevada aquí y allá...,

No, odio el viento y su voz
de bestia inmemorable.

Dios, ¿aquéllos que te imploran
no te conocen más que de nombre?

Me has arrojado de la vida:
¿me arrojarás de la muerte?

Quizá el hombre también es indigno de esperanza.

¿Hasta la fuente del remordimiento está seca?

El pecado, qué importa
si ya no conduce a la pureza.

La carne apenas recuerda
que tuvo fuerza una vez.

Loca y gastada está el alma.

Dios mira nuestra debilidad.

Queremos una certeza.

¿Ya ni siquiera te ríes de nosotros?

Compadécenos entonces, crueldad.

No puedo seguir amurallado
en el deseo sin amor .

Muéstranos una huella de justicia.

Tu ley, ¿cuál es?

Fulmina mis pobres emociones,
libérame de la inquietud.
Estoy cansado de gritar sin voz.











                                                                                 "....Trapped in a prism
                                                                                 In a prism of light
                                                                                 Alone in the darkness
                                                                                 Darkness of white
                                                                                 We fell in love
                                                                                 Alone on a stage
                                                                                 In the reflective age....."








2


Carne melancólica
donde una vez pululó la alegría,
ojos entreabiertos del despertar cansado,
¿ves tú, alma demasiado madura,
lo que seré caído en la tierra?

Está en los vivos el camino de los difuntos,

nosotros somos una riada de sombras,

y ellas el grano que explota en el sueño,

de ellas es la lejanía que nos queda
y de ellas la sombra que da peso a los nombres.

La esperanza de una gran sombra
¿sólo es esto nuestra suerte?

¿Y no serías tú más que un sueño, Dios?

Temerarios, por lo menos un sueño
queremos que sea semejante a ti.

Es parto de la locura más clara.

No tiembla en nubes de ramas
como pájaros de la madrugada
al borde de los párpados.

En nosotros está y languidece, llaga misteriosa





Willy Ronis


 



3

La luz que nos aguija
es un hilo cada vez más sutil.
¿Sólo deslumbras matando?
Dáme esta alegría suprema.







 



4

El hombre, monótono universo,
cree acrecentar sus bienes,
y de sus manos febriles
no salen, sin fin, más que límites.

Pegado al vacío,
a su hilo de araña,

no teme ni seduce
más que a su propio grito.

Evita el desgaste haciendo tumbas,
y para pensarte, Eterno,
no tiene más que blasfemias.





Giuseppe Ungaretti








Willy Ronis



"...Sí, la libertad es mía y se como me siento, es una nueva alba, es un nuevo dia, es una nueva vida para mí y me siento bien."

Así, ..... Ámate ... Ámame ..., sea.


Philippe Halsman




La verja se rindió, cayó...como cuando se flambean y derriten las manos sudorosas, tambaleadas, temblorosas al encuentro furtivo de la cicatriz del recuerdo y la cometa de cintas blancas...

...y el viento incoherente y sagaz recompone el puzzle de las yemas. Si arde despacio, se enfría aprisa. Si congela raudo, apacigua así. Si se mueve lento, veloz abraza. Si mengua, acrecenta el Siroco... Así, siempre así.

Descubrieron razones y atendieron silencios. Atizaron, ilusos, al viento... y la verja se aceró. Desnudaron, impávidos, las cintas blancas y la cometa se escapó...

Andará por cielos rasos y a tientas, nadarán las excusas para comprender el así.

-Ámate. Ámame.

Le dice el viento al perfume... y sin escaleras, ni atajos, ni puñetas... se escancia la rosa de los vientos...

-...Cúrame. Cúrate.

Y la rosa huérfana de espinas, derrama la única gota que por quedar, así nace. Que al caer, erecta al rubor.

Parece un instante, un preludio... desgarrador desprecio, arpegio. Y sin más, sin nada... el viento se calza las sandalías y pesca el pespunte que engarza áquel mar antiguo donde la hierba no se esconde ni a sí misma.

Así, siempre así. Suau molt suave, suave molt suau...













Ámame como un giro equivocado en un camino malo, tarde en la noche, sin luna y sin un pueblo cercano... y con un gran animal hambriento moviéndose pesadamente a través de la maleza junto al camino.

Ámame con una venda sobre tus ojos y el sonido de un agua herrumbrada

que mana bruscamente del tubo en la cocina, que gotea a través

del piso de madera hasta el cemento caliente. Házlo sin preguntar,

sin extrañarte y sin pensar en nada, mientras la maquinaria

está apagada y el vigilante desplomado de sueño frente a su pequeño televisor

que muestra el pequeño garaje, los pasillos desiertos; mientras los ladrones atraviesan

la baranda con cortadoras de acero. Ámame cuando no puedas encontrar

abierto un restaurante decente en ningún sitio, cuando estés solo en un comedero

relumbrante

junto a dos monjas que se pelean en el asiento de atrás, cuando tus huevos estén

grasientos

y cuando te sirvan crudas tus tortas fritas. Arranca los botones de enfrente de mi

vestido

y lánzalos uno a uno a la laguna donde los peces acechan justo debajo de la superficie,

moviendo sus frías aletas. Ámame en la capota de una camioneta que nadie ha

conducido

en años, hundida hasta el guardabarros entre hierbas y girasoles muertos;

y entre los lirios, tu boca en mi garganta blanca, mientras las tortugas arrastran

sus barrigas a través del barro lustroso, a través de las huellas de fojas y patos.

Hazlo cuando nadie esté viendo, cuando los disturbios empiecen y se abran los aviones,

cuando el autobús salte a la cuneta y el conductor pise los frenos y el pedal se hunda

hasta el suelo,

mientras alguien lanza un plato contra la pared y recoge otro,

ámame como un congelante trago de vodka, como pita pura, ámame

cuando estés solo, cuando estemos demasiados cansados para hablar, cuando no creas

en nada, escucha, no hay nada, no importa; acuéstate

conmigo y cierra los ojos, el camino dobla aquí, voy a subirle al radio

y nos vamos a ir, y no vamos a regresar mientras tú me ames,

mientras lo sigas haciendo exactamente así.



Kim Addonizio






Quiero asistir a una boda
en calidad de invitada.
Pasar desapercibida
a pesar de mi vestido rojo,
de los tacones nuevos
y las horas previas de maquillaje.

Tengo ganas de vestirme
para nadie,
para mí,
para todos sin que lo noten.

De ver las rosas
en el pasillo de la iglesia,
y tomar una discretamente
para olerla,
y luego tal vez
acariciarme con ella.

Quiero bailar el vals
con un desconocido,
o mejor dos,
y confundir sus nombres.
Mientras la novia radiante
se compromete
a repetir solo un nombre cada noche.

Tengo ganas,
apenas un poco,
de brindar y beber.
Festejar la decisión de otros
a ser felices juntos.

Y luego,
más ganas aún,
de regresar sola a mi casa.
Quitarme el vestido nuevo
con olor a tabaco.
Los tacones encarnados
en mis pies adoloridos.
Lavar el maquillaje pesado,
soltarme el cabello.

Tengo esta necesidad
de vestirme para mí
y desvestirme luego,
despacio.

Después del sudor
buscar la rosa en mi bolso,
presionarla contra los labios
acariciarme los muslos;
quedarme dormida
antes de llegar al agujero del sexo.
Olerme el cabello,
dormir conmigo.





Agatha García

Tabula Rasa

Edmondo Senatore







Edmondo Senatore



Edmondo Senatore

El hundimiento (2004)








Invocar los errores del pasado para justificar aquellos del presente es hipocresía.












¡ ¡¿¿ ...Mmmme pides una fotografía, cuándo esto es una película... ??!!

Henri Cartier-Bresson




El paseo del vientre en Estocolmo, el nudo del grifo, la pomada del licor de los besos robados y las pinzas de la ropa invisible.

El ajedrez en los railes.

Tanto monta, monta tanto.....

Las toallas en la sartén.

La mistela de bechamel.

Y el suflé on the rocks.

....Parece mentira, pero sólo parece..... que el rosal da higos, nazca en la cepa de la cerviz..... cerezas con huesos de fresas y Mermelade en la opereta del jadeo.

¿ La tez.....?

El jaleo de Stravinsky, la fuente de Soko y la Belle... su bestia mansa.

Mondada a bocaditos curtidos.


...las cucharas de los dedos.

...el plato de tus labiossxxss.

...el tenedor de mentira.

... el cuchillo de juguete.

...el suelo mantel.

...el goteo del lazo.

...la cama sitiada.

...las cortinas, una acuarela. Sin tizón.

...el incienso trenza y la mirra perrea...

...los niños se hicieron gigantes y las hormigas, pájaras....

El sofrito y su secreto.

...el delantal de los pájaros.

El babero de Sevilla....

...y el coto de tus uñas.

Las guirnaldas más alegres, aquellas que se enfrían para calentarnos a buen recaudo.

El bizcocho con mucho yogur. Cuajo.

La cámara en las yemas.

Y el guiño ciego.

.....


Mmmmme pides una fotografía... cuando esto es una película...

Serenatachocolate inacabada...

... 

La llave no es maestra, es nuestra.





martes, 17 de febrero de 2015

Lloviéndome, lloviéndote

Vlad Khodsky








Ha llovido tanto.

No ha dejado de llover tantísimo sobre la hierba... que fresca, bajo el iris negro de la hierbanueva, brota su brizna... fecunda aromas a la falda de los muslos del Piamonte, nuevas formas de mirarse a ciegas y colores inimaginables difuminan o consolidan los que ya existen; pequeños charcos musitados para chapotear donde las risas y la alegría son tabula rasa.

Hacia demasiado tiempo que la paz no era un perfume. Y ahora, quizás, por primera vez en años, siento esa armonía, esa quietud que sólo me arrabata y desquicia el olor a hierba fresca empapada, el tacto a hierbanueva azabache... recién llovida mientras me esmero en arpitano y conjugo la tabla del dos.

Gracias porque el andamio, el guarecer, el arameo y la ternura han conseguido que empiece a oler de nuevo... A oler como siempre quise, como ha de ser... por la mirada, a perfumar por los sentidos y las emociones y aromar, aromar como sólo desde el silencio la hiedra se desnuda para enredarse y nutrir lo más alto de la sencillez. La piel.

Y sigue lloviendo.

Es curioso, llueve y tenemos las manos secas.

Ha llovido tanto que se entumecen las cenizas y se rearman ilusión... tesón...  fragilidad.

Y es que desde Montesecretoacuatrovoces, brota una brizna de hierba que cada alba despierta empapada, arremolinada a la carnalidad fértil, al compartir sin campanario... al construir con sal, azúcar y pimienta... a la devoción más sencilla... y es que sólo así se puede distinguir, rozar y paladear, como quieren ser peinadas las lenguas de la lluvia y las manos de los pies...

...Nunca creí que pudiera volver a ver la luz, llovió tanto. Tantísimo. Pero áquel tul de vestigios fueron las entretelas de lo que ahora soy, de lo que siento. Una nueva senda en el mapa de las sonrisas. Trazas del sarmiento y lazo de la mirada más bonita y limpia... ésta que me enseña que la lluvia sigue el camino que los buenos sentimientos abren a su paso.

...Gracias, por toda la lluvia que sigue sembrando la tierra más sincera y noble.










Ciutat Morta (2014)












Versión íntegra, sin censuras ni prevendas.




 En memoria de Patricia Heras.

Y recuerdo atroz y abobinable de la Barcelona Oscura. De la España Oscura. Crónica negra de una Sociedad piramidal, sin escrúpulos y codiciosa que cada vez es más Suciedad avara, corrupta e injusta. Suciedad para quien el fin justifica los medios.










No existe peor tiranía que la ejercida a la sombra de la ley con apariencia de justicia.

Montesquieu







Mar Antiguo, Orilla Nova....

Mar



… Al llegar la noche, como cada noche, se pierde en el desvelo de pensamientos que  regresan a su cabeza. Recuerdos desgastados, ya casi muertos, que agonizan sin fin en un bucle perpétuo, en un baile goteante y sucesivo de sentimientos que cada vez dañan menos, pero que permanecen en el recuerdo.


Su cuarto, inventado ya mil veces en un intento de evocar al olvido, se transforma cada noche en un cuento nostálgico de princesas sin príncipes, de hadas sin poderes, sin finales felices, sin enanos ni dragones, pero de castillos grandes de muros altos y almenas que rozan el cielo.


Sus ojos tristes, cansados y desgastados, mezclan entre sí el verde prado y la dulce miel, siempre abiertos e insomnes, clavados en un techo de lienzo blanco, mientras atisba figuras entre las sombras parpadeantes que dibuja el humo del incienso, con olor a coco, al mezclarse con las llamas del par de velas apostadas en el cabecero de la cama, un cabecero de color gris, antes caoba, antes nogal….


Su cabeza divaga, funciona sola, vuela tan deprisa que es difícil seguirla, mezcla ideas, sueños, realidades, pensamientos, ella solo intenta entretenerla, calmarla con maniobras de despiste, está tan centrada en ello que a veces se sorprende del apresurado salir de esa duermevela interrumpida por el tic tac de un viejo reloj allá desde el pasillo que ya no funciona.


Reposada en la cama boca arriba, con ropa ligera, una melena suelta en la que entretiene y enreda sus dedos marcando espirales, a veces mira de reojo, pensativa, sube las cejas como si se le hubiera ocurrido algo, pero de pronto, hace una mueca extraña, sacude levemente un no con la cabeza y sigue divagando.


La noche avanza, no se entretiene ni se para, por el contrario, se hace adusta, desvergonzada y por la rendijas de la persiana entre bajada irrumpe una brisa fresca de madrugada. Entonces, una vez mas, sintiéndose alcanzada por la noche cierra sus ojos, se deja llevar y regresa como cada noche donde reposa su alma para encontrarse una vez más con ella, pues allí, nadie puede alcanzarla y está serena.



Al caer rendida sus párpados la oscuridad se vuelve luz y ahí está,  su lago…


Un lago inmenso que se funde en el horizonte con un sol orondo, de aguas serenas… de color naranja, su color favorito, tal vez teñido así por la luz de un atardecer cansado o quizá reflejo del cercano campo de amapolas que impregna el aire de suaves olores, de dulces fragancias, de sutiles aromas… bálsamos para la serenidad inmóvil. Un lago de orillas anchas de suave barro de arcilla blanca, asedada tras el vaivén constante de pequeñas olas que mueve y contonea la brisa templada de una tarde de primavera.


En el centro del lago naranja, lleno de brillantes reflejos de diamantes blancos, dejándose acariciar, hay una barquilla pequeña, de madera vieja de color azul, que se balancea sumisa al ritmo húmedo que marca el viento en un baile de sintonía perfecto que la envuelve y la acuna.


Ahora ya puede de ver su lago, y las olas y el sol y los reflejos y las orillas, ya puede sentir el calor en su piel y la húmedad y la brisa, ya puede oler las amapolas y los pinos y el romero y el musgo…


Y al abrir de nuevo los ojos, hasta puede ver el revoloteo de unas mariposas juguetonas por encima de su cabeza, delante de un teatro raso de fondo azul intenso. Alza su mano derecha y una de ellas se posa serena en uno de sus quebradizos dedos, permanece inmóvil por miedo a espantarla y se deja llevar por su tierna fragilidad.


Permanece allí tumbada, en el fondo cómodo y acolchado de deseos de la barquilla de madera taciturna, donde sus sentidos se escapan a la realidad y su alma puede volar sin miedos. Allí formando inerte parte de un paisaje sosegado e indolente en donde el tiempo pasa calmado, pasa sus noches soñando que sueña sin haber soñado…


Mar N.







Lullaby

Ícaro
         



Alejandra
Puesto que hades no existe, seguramente estás allá,
último hotel, último sueño,
pasajera obstinada de la ausencia.
Sin equipajes ni papeles,
Dando por óbolo un cuaderno
O un lápiz de color.
- Acéptalos barquero: nadie pagó más caro
el ingreso a los Grandes Transparentes,
al jardín donde Alicia la esperaba.



Carta de despedida de Julio Cortázar a Alejandra Pizarnik. Setiembre, 1972


Ícaro




Sólo mucho después iba a comprender que estar también... es dar y, así, la vida es una mala noche en una mala posada..... o una noche buena en una barquilla que transita nuestro mar de sangre, una noche que jamás se dejará amanecer...

Sólo mucho después la nana se convirtió en cantinela, y la duermevela en Libra sin acuarela.
            



                                                         





Bleu (1993)














miércoles, 4 de febrero de 2015

Estirón mental... ¡ Oh, mi Capitán... !






Ícaro



Con apenas ocho veranos has visto crecer en tu universo interior un mundo distinto al que muchos transitan y pocos ahondan; bajo un prisma singular ves antes de que suceda... y empiezas a compartir, a darte desde el lado más humano.

Estás en ese momento maravilloso de la vida, donde la esponja se empapa de lo bueno y de lo malo, de lo honesto y de lo deshonesto, de lo verdaderamente importante y de lo que sólo es paja, deshecho, viruta. En esa edad dorada... emergen las decepciones, las ilusiones, los sentimientos, el rechazo, la cercanía, la lealtad, la frescura, la amistad y la decepción, la fustración y el coraje, el caminar, pequeño, el caminar... Caminar, caminar, caminar... es este momento donde el carácter se va formando y macerando para crear luego a la persona.. a la atmósfera que a tu paso desprenderás para con los demás. El aurea. Esa edad, a todos nos marca y nos señala el buen camino, el cobijo, la senda de la vida...

Y tanto entrenadores, profesores, amigos, familia coinciden en algo: has madurado muchísimo este último año. Sobre todo tras dos episodios que han marcado de un modo fundamental tu vida, nuestras vidas. Eres el capitán junto al Rubiales de diestra maravillosa del equipo, te han elegido el delegado de clase y compartes con otros cuatro compañer@s un proyecto maravilloso que está causando furor. No te duermas en los laureles, ni te lo creas, ni pienses que lo sabes todo, ni que te comerás el mundo.... Despierto, Aceita, no dejes de Aceitar, Cree, Aprende y Aprehende... Paladea.

Más si cabe, en este momento dulce has de seguir, seguir, seguir, seguir, seguir caminando... con respeto, lealtad, alegría e integridad.

El camino, será duro pero hermoso. Luchado pero reconfortante. Acompañado pero solitario. Tú camino, mi vida.Tu vida... camino.

Empezó duro Tercero, exigente, muy laborioso y como el padre de tu sangre sabernos tocados por la varita genera la duda de la humildad y el esfuerzo. Y te costó arrancar pero entre pitos y flautas, supiste "arremangarte", hincar los codos y crear de la rutina los hábitos. Y el fruto llegó, siempre llega cariño.

Los ladrillos saben esperar.

Las piedras.... pueden construir, derrocar, señalar. No depende de ellas, si no de como tus pequeñas manos las utilizan, les dan vida.

Incluso en el mar son onda... camino...



                                       

Y ahora cuando se culminan parte de esos proyectos: el tuyo, el mío. Nuestro. Nuestros. No me queda más que encorajinarte, apoyarte, respaldarte, reprenderte, aconsejarte, abrirte los ojos, darte un paso atrás para que des dos hacia delante... Sabes que estoy aquí, que siempre estaré para todo. Que eres junto a mi sangre, el Norte y el Sur de mi vida.

Que este estirón mental es una maravilla, que tu lazo con tus amig@s, familia, gente que quieres y te quiere es precioso, que lo mimes y lo cuides, que lo protegas y procures.

Que cualquier problema, duda, dolor.... satisfación, alegría, ilusión.... no la muerdas, ni la arrincones...que sabes que voy de tu mano. Sin cogerte, pero a la vera.

Tendrás tus secretos, todos los tenemos; tendrás tus historias, todos las tenemos; tendrás tus miedos, todos los tenemos; tendrás tus momentos, todos, cómo no, también los tenemos....

Tendrás tus defectos y alguna virtud, todos los tenemos (trabaja con Pinocho y con el Espejo más duro aún...), alguna cojeamos...; tendrás tus dudas; a todos nos asaltan...; tendrás tu fé.... todos, o no todos también la creemos o la descreen...

Pero quiero que sepas que mi mano, mi visión, mi opinión (la crítica incluida, por supuesto) y mi apoyo siempre estarán junto a tus pasos y tus latidos.

Estás viviendo un capítulo de los más hermosos de tu vida....

Disfrútalo.

Ámalo.

Riégalo.

Lúchalo.

Este momento será parte de la sombra más bella de la vida que por llegar.... amarás y su recuerdo, su vivencia un punto de partida donde apoyarte el resto de tus días, de tus noches.

¡ Oh... mi Capitán !

Que el estirón mental... te permita ver tras el bosque. Y recuerda.... siempre sopla el viento.... Siempre.

Te quiero con todo mi corazón.







Willy Ronis. Cuando el adoquín es la alfombra de la memoria



El trapicheo en el mercado de las pulgas parisino, gente corriente en cualquier calle, un niño corriendo con una barra de pan bajo el brazo, unos enamorados, personas contemplando un desfile. También el desnudo amoroso de su mujer, capaz por sí solo de reflejar el espíritu y la idiosincrasia de un lugar como Provenza, y las huelgas, las manifestaciones, los guiños urbanos, las prendas turbadas, los retratos "Smoke"... la vida misma.













En esencia, esto fue el objetivo de Willy Ronis, fotógrafo parisino que falleció el pasado 12 de septiembre a los 99 años de edad. Noticia que no ha despertado excesivo eco en los medios nacionales, a pesar de que hablamos de uno de los grandes de la imagen.


Enorme exponente de la imagen en el período que siguió a la Segunda Guerra Mundial, la considerada Edad de Oro de la fotografía, Willy Ronis fue uno de sus más importantes artífices. No es lugar aquí de dar minuciosa cuenta de la vida de este artista, la web redunda en ello, mejor situar la figura de este hijo de un refugiado judío ucraniano y una profesora de piano lituana, que comenzó a trabajar en el estudio fotográfico de su padre en Montmartre.

Durante un tiempo se dedicó a retratos de rostros, bautizos, bodas y cosas así, pero pronto pasó al que sería su territorio favorito: las calles y los espacios abiertos. Allí se convertiría en el adalid de la fotografía humanista, junto con su colega, el también parisino Robert Doisneau.

Considerados ambos con Henri Cartier Bresson el gran trío de la fotografía francesa de aquellos tiempos, junto con Brasai e Izis, protagonizaron Cinco fotógrafos franceses, exposición organizada por el MoMA de Nueva York en el temprano 1953, que le supuso reconocimiento universal.

«Nunca hice una mala foto», señaló en una entrevista concedida a The Associates Press, en alusión a su manera positiva de afrontar el trabajo: «Jamás he querido hacer fotos de gente haciendo el ridículo. Siempre tuve mucho respeto hacia los que he fotografiado».

Conocido por su capacidad para atrapar momentos espontáneos, las calles de París fueron su terreno de juego predilecto y en esta ciudad vivió toda su vida, excepto un periodo de 12 años en que se trasladó a trabajar al sur de Francia. Él mismo reconoció haber tenido sólo tres cámaras a lo largo de su dilatada carrera, entre 1937 y 2000, cuando por causa de una invalidez que le impedía sujetar el aparato dejó de hacer fotos, consagrándose a la enseñanza y divulgación de su oficio.Admitía el maestro que, en efecto, no habían sido demasiadas, concluyendo que aquello carecía de importancia, puesto que «es el fotógrafo el que hace la foto, no el aparato».

Cronista de la sociedad de la posguerra y poeta de la vida sencilla y alegre, como ha reconocido el presidente francés Nicolás Sarkozy, sobre todo, él mismo lo decía en repetidas ocasiones, Ronis fue un fotógrafo de lo cotidiano. «Las emociones más fuertes no sólo están en el Partenón. Se pueden encontrar en la sonrisa de un niño o en el rostro de una mujer enamorada», señalaba en alusión a su manera de entender la fotografía.

Hasta que el alquitrán Ronis, se convierta en murciélago.