Los cuatro puntos cardinales son tres: el Norte y el Sur.

domingo, 1 de abril de 2018

We are all astronauts

Fotografía: Ícaro




Pardiez, pá las once...

De las andadas a los amores perros, de las esquirlas a un si te he visto no me acuerdo.

Entre las unas y los otros.

Me quedo con la y.

Y...

A las malas cuerdas y las buenas lenguas.

A las buenas artes y las malas sombras.

A veinte leguas del cetro de tu ombligo.

A las requetebuenas migas y las requetemalas caretas.

A la alegría de ir de cara y postrar la nuca.

A la algarabía de un rubor nocturno y a unas legañas, a media tarde.

Al roce que hace el cariño y al deshace, un mimo sobre hojuelas.

Al saber que siempre estás y sin silbar... vendrás.

A tú sonrisa.


Ícaro©




Fotografía: Ícaro©

[ Hace cuatro momentos ]








domingo, 24 de diciembre de 2017

Arda el cielo, ardo yo

Existe entre nosotros algo mejor que un amor: una complicidad y de ella brota la nueva vieja canción... la que por inventar nace en tu memoria... te recuerdo, te lato, te transpiro y eres.

Me recuerdas, me lates, me transpiras y te soy.

Un lazo hermoso.



Fotografía: Ícaro© 




De la lascivia a la nube hay un instante. Ínfimo.

Del fulgor y el rubor, al dexeo. Una minúscula brizna.

De tus pechos de leche rebosante, la cánula del mentón.

Tras cada sorbo, dai. Tras cada lametón, dai.

De un fragmento de cinema paradiso al díscolo perturbar de una ducha escocesa endemoniadamente turgente y tórrida.

De una reyerta entre la testa y el cor, nace la miel humana.

¿Y el panal.... ?

¿ Dónde sacia la miel la puñetera querencia ?


Ícaro© 





martes, 9 de mayo de 2017

Entre la falda . . .

Fotografía: Piera Rosa



Entre la falda


y tus ingles, nazco.


Si fuera viento lamería tu cabellera,


como soy duende, me deshago en tu vientre.


Entre la falda y tus muslos, muero.


Si tuviera tesón aguardaría al caer de la noche,


impaciente leche que empapa de vida


el vaso de cuatro labios.


Entre la falda y los vértices,


entre ellos y los pliegues, bajo cremalleras y frenesí,


se abre en canal, carnal guadaña, clavada.


Grabada.


Consecuente.


Llega mayo y antes del cuarenta nos arrancaremos el sayo.




Ícaro©








lunes, 13 de marzo de 2017

Alien divino

Dedicada a marzo, mi padre


Fotografía: Ícaro. Navidades '16. Musée Rodin. Paris, France.



La gente continúa 
luchando en la vida, 
la gente se viste 
mas por dentro envolvemos 
el alma en un traje a medida. 

La gente persiste 
en tener alegría, 
la gente asegura 
que mañana será 
finalmente su gran día. 

No perdemos la manía 
de tener esperanza. 

Que el dios de nuestra infancia 
nos venga a enseñar 
otro lugar más allá. 

No da para más, 
no da para más, 
que aparezca un alien divino 
y nos haga soñar.

Germán Coppini©




domingo, 12 de febrero de 2017

A partir de mañana, 13 febrero

Fotografía: Piera Rosa





El barro en nuestras manos


Hay cambios, cruces, ensenadas y vericuetos.

Hay tempos, lagartijas, malasmadres y muros.

Hay sombras, balcones carnales y pinzas que pellizcan.

Haberlas, háylas.

A partir de mañana y hasta el 31 de diciembre de éste año inicio un proceso laboral, vital, humano, denso y profuso que me absorberá y hará volar en el tiempo. Será apasionante, esponja y procaz.

Inefable mosaico creativo y de compleja digestión. Los días, dicen, alardean del veinticuatro. Y sobre todo tienen ese don. La intensidad. Como las semanas el siete. Y el año, al doce.

Seguiré aquí.

¡ Cómo no !

¿ Cómo iba a volar de la piedra rosa más carnal, hermosa y arrebatadora ?

¿ Cómo iba a olvidar a un lugar dónde la paz es un perfume ?

¿ Cómo...? Ni yo podría explicármelo. Ni siquiera atisbarlo.

A partir de mañana perdonarme si visito vuestros rincones menos, si paseo menos por vuestras miradas o si mis palabras son más parcas, escuetas o tardías.

Sólo, sirvan éstas líneas, para agradeceros vuestro amor y cariño. Vuestra lealtad e integridad, vuestro compromiso y creatividad.

He conocido seres humanos ESPECTACULARES desde este pequeño rincón de los cinco contintentes, de cualquier estrato social, ideología, profesión o condición. Seres excepcionales. Seres incluso que me habéis inspirado, acompañado, enamorado o inquietado.

Nunca me iré, ni nunca os iréis.

Jamás.

Siempre sois esa buena sombra que cobija la luz.

Os quiero.


Ícaro©








sábado, 31 de diciembre de 2016

Cenerentola



Fotografía, Ícaro





Se postró de espaldas, con el rostro frente al mío.

Me dió su nuca.

Le dí mi aire... íncreiblemente hermosa, inalterable, atemporal.... permitió que mis palmas recorrieran todo el volcán de su belleza dormida. Perfilamos con el roce, sin apretar, sin anudar... recorriendo cada mapa invisible que nacía entre el jadeo de un suspiro y el gemido del silencio. Cada recoveco que presumía de adormilado, cada poro que manaba en fuente de vida. Cada lazo que crece de la complicidad.

Se dió la vuelta, al trasluz. Entre la gasa de aquella cortina blanca y el aire que perfumaba la corriente... el pestillo baldado. Vencido. Todo se inquietaba.

Me dió sin el derroche de lo recíproco, a destajo.. entre sus latidos y los míos. Sin música predispuesta, con el sonido nervioso y crepuscular de todo aquello que brota sin caducidad ni opacidad... el felpudo que sólo recibe a quien quiere y los pasos que se acercan por deseo, no por costumbre...

Le dí mi sorpresa, ajeno a que aún, sin esperar nada a cambio... se encuentra lo más insospechado del olvido.. descubrir la cercanía en la invisibilidad, la transparencia en las costuras. Aquella filigrana que como un tirabuzón alegre despierta cuando percibes que lo profuso era padre eterno. Y que ahora, viudo de penas, despierta al conocimiento, a ambos. A un descubrimiento sin velas.. de cera que se derrite al roce.

Me abrió sus muslos. Durmió su sangre. Y convulsa, se dejó zarandear como cuando una pared desnuda troquela la carne trémula, caliente, azarosa que la azuza hasta el deliquio. Y allí en aquella alcoba donde Dorothy Parker hubiera musitado viejas palabras que nacen de lo que nunca se escapa de la jaula lunar...

Cenerentola, me atiborro de acordes táctiles, de sonidos imperceptibles, de besos robados, de formas opulentas y desde su fondo voluptuoso...me volvió a entreabrir, a abrir sus muslos, sus ingles, sus labios.... como una ostra fresca hambrienta de gotas de limón anegando sus deseos...de gotas de leche cuajando su excitado nerviosismo...

Fermentaba su rubor.

Lechosa y emocionada. Aquella lluvia de Nuraghe era blanquecina... hija de Mador y dueña del Sudor. No esperaba más, ni deseaba menos.

Que cayera resbalando, sin detenerse, que sembrara sin fruto... sólo el seseo, el dulce seseo de dejarse resbalar hasta donde las manos resisten...

Y allí, recién llegados al nuevo mundo empezamos a pintar con los labios lo que los dedos recorrían, donde las frías noches de invierno son hijas de la Inspiración, Cenerentola se acalló para dar rienda suelta a lo abstracto y racional de Ida, a los matices de Arcimboldo. Turbábamos en ese punto donde uno sabe, siente, percibe que aquello deja ser casi humano y se convierte en mágico, en único, en tan especial que atormentará después....cuando el recuerdo subyuga a la espera. Rememorar, como cuando la cáscara de una nuez navega en el océano del paladar.

El vinilo crujía y los adoquines de Sassari a lo lejos cruzaban charcos, como si Modigliani bajara sus pestañas para toparse con el iris de Hebuterne... Cenerentola, sin grandilocuencias, sin jabones ni perfumes... al natural colmaba, rebosaba y deslumbraba las pocas luces que de madrugada nadie ve... Indemne a las horas altas de tacones descalzos. Era, es turbadora.

Y así, mientras los silencios despertaban a la duermevela, descolgó dos viejos cuadros, se sentó sobre unos libros y con una sábana arropó su hermoso cuerpo cual fular de nubes sin hijas...agazapando lo que se entreve al trasluz de lo rotundo.

....se apoyó sobre los dedos de sus pies...y sus gemelos tensos, blancos.. invitaban a ser vistos desde la copa de sus hojas... a ser el viento que los mueve, remueve... a ser lluvia nacarada e inventar el río de la vida... A nacer un nuevo gozo, una nueva forma. Una cuna sagrada de emociones y sentimientos.

Se soltó el pelo.

Su corto pelo castaño... se recostó sobre un baúl y reclinó su nuca sobre aquel ventanal, levantó su mano y con su mirada encontró lo que la mía buscaba.

Me preguntó:

- ¿Qué hacemos con los cuadros...?

Aquí no pegan.

Y les dimos la vuelta.

Cara a la pared.

Castigados y sin garbanzos bajo las rodillas.

Comulgamos a la adivinanza del acertijo más ancestral.

Y comprendimos que cada mirada entiende lo que desea encontrar....sin ser vista.

...sin preguntas, no hacia falta respuestas.

Cenerentola... empezó a jugar con sus dedos, con sus sienes y el laberinto de sus primeras canas, su mechón rubio, a jugar sin cepillo...ni cuerdas. A mesar lo que sin pedir se desliza, a contemplar lo que no tiene cuerpo, ni tiempos. A señalar donde se escapa la razón...

Y allí, la miel cubrió de su peculiar ritmo lo que pocos conocen.

Cuando hace frío... gotea densa... casi tortuga voladora... para tocar la blanca espera; cuando hace tanta calor... se evapora para enroscarse y mezclarse con el agua corporal de los sentidos, de los deseos. Pero perdura. Siempre perdura.

La miel es el más sabroso de los mejunjes.

Cuentan que nace del laborioso panal.... pero no saben, que nace de donde menos lo esperas.

Del ancestral lugar donde todos nacimos.

Cenerentola, imperturbable, radiante... se untó las yemas y me dió de comer.

Teníamos hambre, tanta que la sed se olvidó de nacer.


Ícaro©






viernes, 4 de noviembre de 2016

5 millones de razones: Vosotros

Fotografía: Piera Rosa

La gratitud.

Nueve meses, más de cinco millones de visitas, más de dos mil seguidores.

Jamás ni en mis sueños más húmedos y turgentes pude imaginarlo.

Gracias, gracias y regracias.

Sois increíbles, leales, honestos y divertidos. Reales, humanos, espléndidos. Vitales, alegres, íntegros.

Aparecistéis como por arte de magia.

Y sois vida. Vida pura.

Gracias a todos, a los Cinco Continentes, a cientos de países y culturas. Gracias a vuestra ternura y amor.

Seguiré caminando.

Proseguiremos.







Tu alma es el paraíso encontrado del qué jamás ningún ser podrá expulsarme.


Y, tu cuerpo el párnaso donde nacerá mi cuarto mandamiento.

O mi cuarta gota de sangre.

El latido es un viajero endemoniadamente sagaz, vira por el cabo de la Isla de la Muerte hasta la pequeña iglesia de la Santa Victoria.

Y en aquella pequeña plaza, sobre un banco de piedra, Galiei y Verdi, juegan una timba de cartas.

Galileo arrastra y el órdago de Giuseppe le desquicia.

Se acrecentan bajo las sombras y el resol los juegos malabares.

Uno crea la ópera de la física y el otro....:

Eppur si muove.

Ícaro©





viernes, 30 de septiembre de 2016

Judee Sill ¿Lady O? ¿Una vida malograda? La voz del Laurel Canyon








Nacida en Oakland (California) en 1944, creció en el bar de su padre, donde los clientes jugaban ilegalmente y se escondían debajo de las mesas para evitar las peleas. Millford ′Bun′ Sill trabajaba antes para la industria del cine. Había sido cámara en los estudios de Paramount antes de dedicarse a importar animales exóticos para las películas, hasta que compró el bar donde ella empezó a tocar el piano desde que tenía tres años y a interesarse por la "Armonía".

El ambiente del bar no podía ser más sórdido. ′Vivía bajo un flíper′ (una máquina del millón) -dice Judee en una entrevista-. Mis padres eran los dos alcohólicos, así que tenía mucho tiempo para mí′. Del piano pasa al ukelele, a los nueve años, y la guitarra a los catorce. ′Quería ser una estrella de cine, algo emocionante′, decía.

Cuando su padre muere de neumonía en 1952, su madre, Oneta, se casa con otro bebedor, que había hecho animación para Tom y Jerry. La ahora señora Muse, lleva a Judee y a su hermano Dennis a Los Ángeles. Luego dijo que su padrastro abusaba sexualmente de ella. Su madre entra en una espiral de droga y alcohol, que no abandona hasta su muerte en 1963. Judee va de un instituto a otro, atraída cada vez más por el lado oscuro de la vida. 


La atracción del lado oscuro 

 

 

La experimentación con la droga va acompañada, para Sill, de su iniciación al crimen. Se casa a los diecisiete años con un hombre mayor, que resultó ser un gangster. El matrimonio fue anulado por su madre, pero juntos asaltan licorerías hasta que les arrestan intentando robar en una gasolinera. A él le mandan a la cárcel, pero a ella, como tenía sólo dieciocho años, le mandan al reformatorio de Ventura. Allí se convierte en la organista de la capilla, donde descubre los himnos, que tanta influencia tienen en sus letras. Al salir en 1963, comienza a estudiar música en la universidad, mientras trabaja en un piano-bar, pero después de un viaje con dos amigas deja las clases.

Tras la muerte de su madre en 1965, conoce a un vendedor de LSD, que toca el bajo. Su marido había muerto en los rápidos del río Kern, bajo los efectos del ′ácido′ -como se llamaba entonces a esa droga que, aunque parezca increíble, era legal en Estados Unidos-. Ella empieza a tomar el LSD, que le proporciona el traficante. Se va a vivir con él. Forma un trío de jazz con dos amigas, donde ahora toca el bajo, cuando conoce a un pianista llamado Bob Harris. Los dos se hacen pronto heroinómanos y van a Las Vegas, donde ella miente sobre su edad, para poder tocar en los bares.

Al volver a California, necesitaba ciento cincuenta dólares al día, para la droga. ′Todo lo que me importaba era poder meter la aguja en la vena′, decía. Así que empieza a falsificar cheques, cuando no roba tiendas en las esquinas del valle de San Fernando. Lo que le llevará a la cárcel. Cuando llama desesperada a su hermano Dennis, para intentar conseguir el dinero para la fianza -que ningún amigo quiere pagar- se entera que ha muerto de una infección de hígado. Al salir de prisión, limpia de la droga, se puso a escribir canciones.



¿Salvada por la música? 

 

 

Para entender la frustrada carrera de Judee Sill, hay que darse que cuenta que aunque grababa en la prestigiosa casa de discos independiente de Joni Mitchell, Asylum, mientras la cantautora cantaba en los circuitos de folk del Village de Nueva York, ella estaba en un reformatorio. Cuando Joni hacía gorgoritos sobre las mañanas de Chelsea, Judee se dedicaba al robo, la prostitución, o lo que hiciera falta, para pagar la droga. Parece que estuvo en un sanatorio para enfermos mentales e incluso hizo contrabando de droga por la frontera mexicana.

′Tomaba heroína por gusto -decía a Rolling Stone en 1972-, para escapar del tormento y la miseria′. Llevaba enganchada tres años, ′pero creía que podía mantener este tipo de hábito mucho tiempo′. Pensaba que era fácil dejarlo. Bastaba un poco de fuerza de voluntad. Era ′yonqui′, pero logró cambiar ′la oscura paz′ de la heroína por ′la blanca paz′ del LSD, recuerda su abogado Bill Straw, que la conoció en 1969.

Sill fue el primer fichaje de David Geffen, para el nuevo sello Asylum, después de que su maravillosa canción ′Lady-O′ tuviera cierto éxito, interpretada por el grupo The Turtles. Ella estaba tan agradecida que puso en la contraportada de su primer álbum: ′David Geffen, te quiero′. Parece que estaba enamorada de él, aunque los dos tuvieron relaciones homosexuales.

Asylum fue la compañía que dio a conocer el llamado ′sonido del Cañón Laurel′, una zona de las colinas de Hollywood, donde vivieron una serie de cantautores a finales de los sesenta y principios de los setenta, que tenían una misma base acústica. El sello, pensado originalmente para Jackson Browne, logró atraer a artistas como Bob Dylan, pero dio a conocer a músicos tan singularesTom Waits, Carole King, Jim Morrison, The Mamas and The Papas, Joni Mitchell, entre otros; haciendo mucho dinero con los Eagles. El primer disco sencillo de Judee Sill fue producido por Graham Nash y tiene el enigmático título de ′Cristo hacía cruces′. 



Búsqueda espiritual 

 

 

Si uno busca en las canciones de Sill huellas de sus heridas de infancia y experiencias de prisión, se sorprenderá de encontrar que la mayor parte de sus letras tienen que ver con la espiritualidad y la fe. Cuando su madre y su hermano murieron, Judee empezó a sentir una necesidad religiosa. ′Generalmente, son cosas espirituales la principal inspiración de mis canciones′, dijo al New Musical Express. La mayor influencia es cristiana, pero también estudió las enseñanzas de los rosacruces, la teosofía, ′el nuevo pensamiento′, la magia y el ocultismo, en general.

Su primer disco está lleno de referencias bíblicas. ′Crayon Angels′ habla de los falsos profetas, ′Enchanted Sky Machines′ de los últimos tiempos y ′Ridge Runner′ sobre la inspiración divina. Irónicamente, su canción favorita, ′Jesús Was A Cross Maker′, menciona a Jesús por nombre, pero trata en realidad de su desengaño amoroso con J. D. Souther. Es por eso que se le presenta como un amante elusivo. ′La escribí para reconciliar mi lujuria con el amor divino -dice-. Aunque Jesús realmente hacía cruces. Toda carpintería en su tiempo hacía armarios, féretros y cruces. Lo descubrí leyendo La Última Tentación de Cristo de Kazantzakis.′

′Mis canciones son a veces religiosas, pero detesto la táctica de los Locos por Jesús -Jesús Freaks, hippies convertidos al cristianismo, que empezaban a utilizar la música contemporánea para expresar su fe-. Son terribles. Te impiden el paso en la calle, intentando convertirte y te dan una patada en el culo por Jesús.′ Las palabras de Judee expresan su distanciamiento de la Gente de Jesús (Jesús People). Puesto que su interés por el cristianismo no fue una simple cuestión intelectual. Llegó a ser bautizada en la piscina del cantante evangélico Pat Boone.


Trágico y temprano final

Sill hace otro disco en 1973, ′Heart Food′ (Comida para el corazón). En él, Cristo sigue teniendo una constante presencia. Llama a Jesús ′Soldado del Corazón′ y ′Vigilante′. Su canción The Donor incluye elementos litúrgicos como el Kyrie Eleison. The Pearl advierte sobre el abuso de las drogas. Y en la televisión inglesa, presenta The Kiss como una canción sobre la unión de los extremos que hay dentro de nosotros. ′Amo a la gente que es honesta sobre su miseria y no trata de esconderla, cuando se siente incómoda y extraña′, dice a Rolling Stone.

Como su primer álbum, éste también recibió excelentes críticas. El Village Voice la llamó ′una santa loca′. Tenía fama de ser una persona difícil. El productor de la actuación de la BBC -que se puede ver en YouTube-, comenta que parecía ′una severa bibliotecaria′. Dijo que compraran sus discos, para no tener que seguir haciendo de telonera de grupos de rock. Al principio hizo giras con Crosby, Stills & Nash y Roy Harper, pero cada vez hacía menos conciertos. Geffen rompe con ella, al dar a conocer su homosexualidad, antes de que él la hiciera pública.

Tras una serie de accidentes de coche y una operación que no logró solucionar su problema de espalda, vuelve a la droga. Algunos cree que fue por su dificultad para conseguir calmantes, dado su anterior adicción. Lo cierto es que Judee muere de una sobredosis en 1979, cuando tenía sólo 35 años. Estaba en su apartamento de la calle Morrison, al norte de Hollywood. La autopsia dice que sufrió ′una grave intoxicación de cocaína y codeína′. Se supone que intentaba aplacar el dolor que tenía, pero al administrárselo ella misma, se considera un suicidio. 







La fé de Judee

Cuando sus cenizas son esparcidas en el Pacífico, ya nadie sabía de ella. La mayor parte de la gente que la conocía se enteró de su muerte un año después. Las pocas personas que la vieron en aquel tiempo, dicen que estaba obsesionada por el mundo espiritual y esotérico. Sus letras son misteriosas y difíciles de interpretar. ′La menos entendida es My Man On Love -dijo ella-, ya que la gente no se da cuenta que es sobre Jesús, porque no digo su nombre en la canción′.

Si Judee encontró alguna vez ′la verdad y el viaje / al otro lado′, diría que fue por Jesús, pero ¿quién es Él, para ella? Un vaquero místico, un bandido, rompecorazones, que le ama, pero se marcha, para luchar contra el mal en un mundo que ya no puede ser arrebatado. Ese es el lenguaje de sus canciones. No está en este mundo, no toca el suelo y sin embargo, ella quiere cabalgar con él, un día. Para Judee, la única verdad que sobrevive todo el vacío, es lo que su Hombre tiene que decir sobre el amor.

El cantante de The Turtles, que dió a conocer al mundo su primera canción, Mark Volman, vió poca evidencia de la naturaleza devota que revelan muchas de sus canciones: ′Creo que Judee tenía un lado espiritual, pero su personalidad adictiva es como si lo barriera de tal modo, que sólo lo podía mostrar escribiendo′. 
Lo que me ha llevado a pensar en mis propias contrAdicciones. 
¿En las tuyas....?
Ícaro